Joe GarciaActivistas que defienden los derechos de los inmigrantes en el sur de la Florida dijeron hoy que grupos anti-inmigrantes quieren utilizar el ataque contra el maratón de Boston como arma para tratar de impedir que el Congreso apruebe la reforma migratoria que legalizaría a más de 11 millones de inmigrantes indocumentados en el país.

Pero los activistas, y un congresista federal, que participaron en una reunión de lideres comunitarios dijeron que esperan poder convencer a los legisladores que los inmigrantes no deben ser chivos expiatorios del temor al terrorismo como ocurrió después de los ataques del 11 de septiembre del 2001.

“Si vamos a ser victimas de nuestros temores, entonces es mejor dejar de viajar, y deberíamos construir no solo una fuerte cerca fronteriza sino una cúpula geodésica para que no entren extranjeros a Estados Unidos”, dijo el congresista cubanoamericano Joe García, demócrata de Miami. “Somos estadounidenses y vemos al mundo en forma positiva. No lo vemos con miedo, o trepidación. Lo vemos con valor y curiosidad y no debemos ser victimas del terror.”

García hablo con periodistas poco antes de que comenzara la reunión de activistas migratorios y lideres comunitarios en el recinto de la Universidad Internacional de la Florida (FIU) sobre la Calle Ocho cerca de la autopista Florida’s Turnpike. La reunión fue organizada por el fondo acción del Consejo Nacional de La Raza (NCLR) para discutir el impacto potencial de las actuales propuestas de inmigración entre inmigrantes indocumentados en el sur de la Florida.

La semana pasado el llamado Grupo de los Ocho que incluye al senador republicano Marco Rubio, cubanoamericano de West Miami, otorgaría estatus provisional a los indocumentados que tras una espera de 10 años así como pago de impuestos y multan podrían solicitar residencia permanente con condiciones.

Cifras oficiales de la oficina de estadísticas del Departamento de Seguridad Interna (DHS) muestran que en la Florida residen por lo menos 740,000 inmigrantes indocumentados, el tercer estado con mayor número de sin papeles luego de California y Texas. Según las mismas cifras California tiene 2,830,000 indocumentados mientras que el numero en Texas se estima en 1,790,000.

Además de García, una líder de la comunidad haitiana en Miami, Marleine Bastien del grupo Mujeres Haitianas de Miami, también expresó preocupación sobre el impacto de las explosiones en Boston sobre la reforma migratoria.

“Creo que ahora es el momento para la reforma, sin embargo con lo que pasó en Boston habrá detractores que van a tratar de demorar la reforma migratoria”, dijo Bastien. “No debe haber demora. No podemos dejar que un caso aislado, aunque expresamos simpatía por las victimas, demore la reforma migratoria”.

Poco después, García expresó su preocupación también hablando con periodistas antes de que empezara la reunión de NCLR.

“Las fuerzas conservadores siempre tienen razones para no hacer lo que es necesario”, dijo García. “Tenemos un sistema de inmigración que esta roto. Este es el momento de arreglarlo. Hay que felicitar la labor de los ocho en el senado, en particular Marco Rubio, que ha evolucionado enormemente en esta temática, y ahora viene el trabajo importante de ponerle forma a esta propuesta amplia”. (El Nuevo Herald)

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