G20La amenaza planteada por el estancamiento en torno a la deuda estadounidense seguramente dominará la agenda de la reunión de funcionarios de hacienda del G20 para analizar los últimos acontecimientos de la economía global.

Los ministros de hacienda y funcionarios de los bancos centrales de las naciones del Grupo de los 20 se encuentran en Washington para asistir el fin de semana a la reunión del Fondo Monetario Internacional —integrado por 188 naciones— y el Banco Mundial.

Jacob Lew, secretario del Tesoro de Estados Unidos, y el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, representarán a Estados Unidos en las conversaciones. También participará Janet Yellen, vicepresidente de la Fed, en algunas de las reuniones del fin de semana. 

Será una especie de despedida de Bernanke, que participará en su última sesión del G20, y de presentación para Yellen, seleccionada esta semana por el presidente Barack Obama para reemplazar a Bernanke en la dirección de la Fed.

La sesión del G20 concluirá el viernes por la tarde con una conferencia de prensa del ministro de Hacienda ruso Anton Siluanov. Rusia preside este año el G20, entidad que representa el 85% de la economía global y en la que figuran naciones industrializadas como Estados Unidos, Alemania y Francia, así como países en vías de desarrollo como China, Brasil y la India.

Los funcionarios de hacienda se reúnen en momentos en que se ha enfriado el crecimiento en las economías emergentes y algunas de ellas luchan por disipar los temores sobre el aumento de los intereses si la Reserva Federal comienza a disminuir su compra de bonos.

La directora gerente del FMI, Christine Lagarde, advirtió el jueves que si Estados Unidos no aumenta su límite de endeudamiento podrían salir perjudicadas tanto la economía estadounidense como la global.

Lagarde dijo a los periodistas en una conferencia de prensa que Estados Unidos necesita poner orden en sus finanzas fiscales, en referencia al presente atascamiento presupuestario en el Congreso que obligó al cierre parcial del gobierno y el cercano vencimiento del plazo para aumentar la capacidad de endeudamiento de 17,7 billones de dólares del país.

“Por supuesto, sabemos y ustedes saben ahora que el fracaso en aumentar el límite de endeudamiento causaría no solamente graves daños a la economía de Estados Unidos sino a la economía global como consecuencia del efecto contagioso”, dijo Lagarde.

“El tener esta incertidumbre y esta forma prolongada de tratar temas fiscales y temas de la deuda no ayuda a la economía de Estados Unidos”, agregó. (AP)

 

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