DESEMPLEOLa reducción   en el desempleo anunciada por el Departamento del Trabajo y Recursos Humanos refleja discrepancias  significativas entre sus números y las cifras del Negociado federal del Censo.

Para el 2010, el Departamento del Trabajo estableció la tasa de desempleo en 16.1% cuando el Censo la colocó en 19%. La discrepancia se repite en el 2011 con un desempleo, según la agencia estatal, de 15.7% mientras el Censo pone la cifra de 18.5%, según la Encuesta de la Comunidad Americana, publicada la semana pasada por esta agencia federal.

Según la demógrafa Judith Rodríguez, estas diferencias se deben principalmente a que el Gobierno local sacó fuera de la fuerza laboral a miles de desempleados y los colocó como estudiantes no activos económicamente. Esto ocurrió tanto en el 2010 como en el 2011.

A esto se le añade el hecho, reconocido por el mismo Gobierno, de que usan para sus cálculos las cifras poblacionales del 2000. Para entonces, la Isla tenía 350,000 habitantes más que los reportados en el último censo del 2010.

“Es un error garrafal lo que están haciendo, y si no se ha cambiado en la actualidad, las diferencias para el 2012 deberían ser peores”, dijo Rodríguez, mientras examinaba los números ayer.

De hecho, según cálculos de Rodríguez, la cifra de desempleo en la actualidad puede haber alcanzado el 20.7%. Esto implicaría la mayor tasa desde mediados de la década del 1980. Actualmente, el Gobierno estima la tasa de desempleo en 13.5%.

Error en clasificación

La demógrafa señaló que la reducción se alcanzó, principalmente, con la reclasificación de los miles de desempleados. Estos no fueron contados como parte de la  fuerza laboral porque fueron movidos al renglón de estudiantes económicamente inactivos. Es decir, con el cambio en la clasificación los sacaron de las categorías que se computan para calcular la tasa de desempleo.

El efecto matemático es simple. En la medida en que se baja la cantidad de desempleados, baja la tasa de desempleo, aun cuando también se reduce la fuerza laboral, que sirve de dividendo en la ecuación.

El Nuevo Día estuvo todo el día tratando de obtener una respuesta a estas dudas de parte del Departamento del Trabajo. Pasadas las 7:00 de la noche, la agencia envió una comunicación escrita explicando el uso del Censo del 2000 para estimar la población. Pero no se refirió a la reclasificación de los desempleados.

Este fenómeno se aprecia con un aumento drástico, desde el 2010, en la cantidad de estudiantes fuera de la fuerza laboral, según los datos del Gobierno.

Entre el 2006 y el 2009, este grupo de estudiantes rondó entre los 300,000 y los 316,000 individuos. No obstante, la cifra aumentó en un 11% (355,000) entre el 2009 y el 2010. En el 2011, el número volvió a aumentar, esta vez en un 7% (379,000).

Esto discrepa muchísimo con los datos del Negociado del Censo, que estima la tasa de desempleo usando la misma metodología que el Departamento del Trabajo. Entre el 2009 y 2011, las estadísticas de esta agencia federal mostraban, para Puerto Rico, reducciones de 6.4% en la cantidad de estudiantes fuera de la fuerza laboral. Es decir, mientras el Departamento del Trabajo elevaba este número, el Gobierno federal los bajaba.

Todo esto tiene un efecto directo en la tasa de desempleo, afirmó la demógrafa, que por años impartió clases en la Universidad de Puerto Rico.

Otras categorías de personas que caen fuera de la fuerza laboral también han mostrado alzas significativas, pero pueden ser explicadas por fenómenos demográficos, dijo.

Entretanto, el uso de los datos del Censo del 2000 como base para las proyecciones poblacionales le quita certeza a los números, especialmente con las migraciones intensas y las bajas en natalidad que se han registrado en la última década.

“Mientras más viejo es el dato, más te alejas de la realidad. Parecería que (el Departamento del Trabajo) no está consciente de los cambios grandes que hubo en la población  que terminan afectando todos los estimados”, dijo la demógrafa.

Un segundo demógrafo, que prefirió que no se le identificara para evitar represalias, concurrió con prácticamente todo el análisis de Rodríguez.

El Departamento del Trabajo  afirmó que  las estadísticas las trabajan en coordinación con el Negociado federal de Estadísticas Laborales (BLS, por sus siglas en inglés) para asegurar la transparencia de los datos.

“Puerto Rico no incluyó los datos poblacionales del Censo 2010 en la Encuesta de Grupo Trabajador, ya que se encuentra atendiendo asuntos técnicos de la Encuesta, como lo es el desarrollo de una metodología para calcular los controles poblacionales por edad y sexo”, expresó la agencia por escrito.

Vital para la economía

El economista José Alameda, por su parte, señaló que la tasa de desempleo es  uno de los indicadores macroeconómicos que constantemente se usan para evaluar la economía de un país. De hecho, afirmó que es uno de los indicadores que pueden estimular o desalentar la inversión privada.

“El inversionista internacional busca, en general, la capacidad de ingreso de las personas para saber si pueden comprar su producto. En un sitio donde el 50% de la población está desempleada, pues no vale la pena llevar una tienda o un servicio”, explicó Alameda.

No obstante,  señaló que más allá del desempleo un indicador importantísimo es la tasa de participación laboral, que el Gobierno la coloca en 39.2%, según el boletín de la agencia de agosto de este año. Esto representa una baja de 0.7% desde julio. “Eso es un número que está muy bajito y que refleja la gente que deja de buscar empleo porque no encuentra”, dijo Alameda.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*