Con una votación de 36 a 3 el Senado aprobó una ley que permitiría a las universidades aumentar la matrícula más allá de un límite de 15 por ciento.

Este aumento será posible luego de varios análisis y el visto bueno de la Junta de Gobernadores de la Florida.

Es una medida que cuenta con el apoyo de los líderes de la educación superior y los presidentes de las universidades, en particular de la Universidad de la Florida y Florida State University. Esas son las dos únicas instituciones que califican, habiendo cumplido 11 de los 14 requisitos.    

Bernie Machen, presidente de la UF, y Eric Barron, presidente de FSU, elogiaron a la Legislatura por establecer esos puntos de referencia, que incluyen un promedio de ingreso de 3.8 para los estudiantes de primer año y gastar al menos $200 millones en investigación.

“Este proyecto de ley trata tanto de que las universidades asuman sus responsabilidades como de la matrícula”, dijo Barron.

“Todos los puntos de referencia específicos elegidos añaden valor al estado, y será bueno que más del sistema universitario del estado los cumpla”, dijo Machen.

UniversidadesNinguno de los presidentes quiso dar detalles acerca de cuánto o cuándo esperaba aumentar la matrícula si la HB 7129 se convierte en ley.

Barron dijo que quería que los aumentos se enfocaran en las necesidades del estudiante y las áreas de STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). Machen indicó que quería llegar a la media nacional para la matrícula y las cuotas, que es de $8,244 al año por estudiantes de pregrado.

En la UF, la matrícula y las cuotas totalizan actualmente $5,650. En la FSU es de $5,825: algunas de las tasas más baratas en el país.

Sin embargo, la propuesta aún debe ser aprobada por el gobernador Rick Scott, que se opone a los aumentos de matrícula.

“Como ustedes saben, yo no creo en los aumentos de matrículas”, dijo Scott el jueves, “así que voy a examinar eso muy de cerca”.

Mientras tanto, la Legislatura está reduciendo el apoyo del estado a las 11 universidades del estado por quinto año consecutivo en 20 por ciento este año, después de 25 por ciento acumulativo desde el 2007.

Kelly Layman, portavoz de la Junta de Gobernadores de la Florida, que supervisa el sistema universitario estatal, dijo que, teniendo en cuenta esa realidad, a la junta no le gusta la idea de aumentar la matrícula.

“Pero estamos comprometidos con el concepto de que el estudiante (de UF o FSU) recibiría más por ese dinero”, dijo Layman. “La junta directiva está interesada en ser más competitiva a nivel nacional”.

Layman también señaló que el proyecto depende de Scott.

Lo mismo si Scott lo veta o no, sin embargo, los estudiantes deben prepararse para aumentos de matrícula.

Bajo un programa conocido como diferencial de matrícula, a las universidades se les permite aumentar la matrícula más allá de los aumentos legislativos básicos, siempre y cuando el total no exceda de 15 por ciento al año. El presupuesto del Estado que será objeto de la votación de los legisladores el viernes, no incluye un aumento de la matrícula de base, y se espera que las universidades procuren el aumento máximo de 15 por ciento por su propia cuenta.

La idea detrás del diferencial de matrícula se parecía mucho a esta propuesta: permitir que las mejores universidades utilicen dinero de la matrícula para mejorar la educación de los estudiantes. Pero en los últimos años, ese privilegio se ha extendido a las 11 universidades, que dicen que han tenido que utilizar gran parte del dinero en un intento de llenar el bache cada vez más hondo del apoyo estatal.

 

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