Afiches electorales declarando al dirigente chavista Diosdado Cabello como candidato presidencial fueron colocados el viernes en una transitada avenida de Caracas, generando furor en las redes sociales de Venezuela y acentuando la incertidumbre sobre si el enfermo gobernante Hugo Chávez estará en condiciones  Diosdado Presidentede llegar a los comicios de octubre.

Los afiches, que clamaban “Diosdado Presidente”, fueron recogidos poco después de haber sido colocados en la Avenida Libertador y rechazados por el propio Cabello, quien la atribuyó a una campaña de desprestigio de la oposición.

Aún así, la mención sobre una posible candidatura de Cabello, actual presidente de la Asamblea Nacional, fue uno de los temas más comentados en el país a través de Twitter, ocupando a inicios de la tarde del viernes el segundo lugar en popularidad en la red después del  hashtag #CosasQueDicenLosVenezolanos.

“El poster dice ‘Diosdado Presidente’ pero se lee claramente  ‘Chavez Season Finale coming soon this fall’ [La última temporada de Chávez llega dentro de poco este otoño]”, declaró una de las miles de menciones registradas en la red social.

“Diosdado Presidente no se preocupen gente, calma #pueblo eso fue el sueño que tuvo esta madrugada, #jamás será ese loco presidente #jamás”, declaró otro de los mensajes, mientras que un tercero decía: “Afiches de Diosdado Presidente son guerra sucia, ratifican dos cosas: ellos se están matando, y el jefe está muriendo”.

Los afiches fueron colocados en momentos en que prevalece la incertidumbre en el país sudamericano sobre la verdadera condición médica de Chávez.

El mandatario asegura que las sesiones de radioterapia y de quimioterapia que le fueron aplicadas en Cuba le han detenido el cáncer que admitió padecer pero cuyos detalles nunca reveló.

No obstante, personas que aseguran haber tenido acceso directo a la información médica del presidente insisten en que Chávez oculta la verdad, que su enfermedad se encuentran en una etapa terminal y que sólo le quedan algunos meses de vida.

Es una versión que cobra fuerza ante las prolongadas ausencias en público del jefe de Estado venezolano, quien antes solía pasar varias horas del día frente a las cámaras de televisión y ahora sólo aparece en breves videos o conexiones telefónicas transmitidas cada una o dos semanas.

La posibilidad de que la enfermedad de Chávez se encuentre en una etapa terminal también comienza a tomar fuerza más allá las fronteras venezolanas.

Un funcionario del gobierno de Estados Unidos señaló recientemente que en los pasillos del gobierno en Washington se cree que Chávez se está muriendo “y rápido”.

Incluso, el propio chavismo ha comenzado a dar señales de que ve la desaparición física del mandatario como una posibilidad.

Esta semana, Alfonso Marquina, diputado opositor a la Asamblea Nacional, denunció que el oficialismo está realizando sondeos de opinión para buscarle un eventual sustituto al presidente Hugo Chávez para las elecciones del 7 de octubre, ante la incertidumbre que genera su enfermedad.

Al exigir que el gobierno le hable claro al país, el diputado resaltó que el oficialismo está enviando un discurso inconsistente, señalando por un lado que Chávez está en franca recuperación y por el otro realizando preparativos para reemplazarlo en la boleta electoral.

Cabello, junto al canciller Nicolás Maduro, se encuentran en la breve lista de posibles candidatos. Ambos han estado en el centro de rumores de que preparan en secreto sus campañas presidenciales, aunque estas versiones han sido constantemente desmentidas.

Pero el analista político Ignacio de León declaró que es obvio que muchos integrantes del chavismo han comenzado a maniobrar y posicionarse para un futuro sin Chávez.

Es una situación propicia para imprevistos, o acciones no planificadas, como la colocación de afiches en la Avenida Libertador, dijo.

“Aquí podríamos tener a alguien que es afecto a Diosdado Cabello que haya decido hacer esto como una especie de globo de ensayo para medir cuál podría ser dentro del chavismo una respuesta, y la respuesta fue que ordenaron retirar los afiches de inmediato”, comentó De León.

Pero la colocación de los afiches sin la autorización de Chávez sería una jugada de alto riesgo para Cabello, quien pasó varios años en desgracia con Chávez luego de que el mandatario comenzó a verlo como un potencial rival, al percatarse del poder que había acumulado dentro de las filas del chavismo.

Fue apenas hace unos meses que Chávez lo rescató del rincón del olvido, nombrándole presidente de la Asamblea Nacional y primer vicepresidente del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

“Yo estoy convencido de que fueron colocados por alguien con ganas de molestar”, comentó desde Caracas el analista político José Vicente Carrasquero.

“Esas son el tipo de cosas que te separarían de Chávez”, comentó Carrasquero. “Si tú haces esto, sin que Chávez te dé permiso para hacerlo, eso es como buscarse una marca bien peligrosa con él”.

Efectivamente, Cabello salió a desmentir el viernes que estaba detrás de los carteles.

“Y brutos esos asesores de la MUD [Mesa de la Unidad Democrática, organización que aglutina a los principales partidos de la oposición], creen que pegando afiches con mi nombre le van a sumar votos al majunche [el candidato presidencial de la oposición, Henrique Capriles] o a dividir al chavismo”, escribió Cabello en su cuenta de Twitter.

“En verdad los amargados andan de cama, ahora les dio por pegar afiches, para ellos la lealtad no existe. Nuestro único candidato es Chávez”, reiteró. (AMD/El Nuevo Herald)

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