Sacerdote Neil DohertyUn sacerdote jubilado del Sur de la Florida, acusado por varios hombres de abusar sexualmente de ellos en su juventud, irá a prisión de 12 a 15 años en virtud de los términos de un acuerdo con el fiscal que aceptó el lunes en el Tribunal de Circuito de Broward.

El reverendo Neil Doherty, de 69 años, ni refutó ni aceptó los seis cargos de actos lascivos contra un niño por presuntas agresiones sexuales reiteradas, cometidas a mediados o finales de la década de 1990 contra un hombre que tiene ahora 26 años de edad y vive fuera del estado.

El juez de circuito Kenneth Gillespie aceptó el acuerdo con la fiscalía y dijo que sentenciará a Doherty el 28 de enero. Tras la sentencia, Doherty será obligado a inscribirse como delincuente sexual.

Doherty, que ha estado detenido en la cárcel del condado por dos años, dijo poco durante la audiencia. Se presentó, canoso y vistiendo ropas carcelarias y con grilletes.

Parecía confundido cuando el juez le preguntó si renunciaba a su derecho de oponer una defensa basándose en que el estatuto de limitaciones había expirado sobre los ocho cargos presentados contra él. Los cargos abarcaban dos por agresión sexual contra un niño, cuatro por actos lascivos sobre un niño, y dos por abuso sexual lascivo.

Como parte del acuerdo de culpabilidad, los fiscales redujeron los dos cargos de agresión sexual contra un menor —delitos graves penados con hasta cadena perpetua en prisión— a actos lascivos sobre un niño, que son delitos de segundo grado y con una pena máxima de 15 años de prisión cada uno. Los fiscales también retiraron los cargos de abuso sexual.

Cuando Gillespie le preguntó a Doherty si quería poner fin al caso, Doherty dijo: “Correcto’’.

Doherty habría comenzado a abusar de la víctima cuyas acusaciones llevaron a la audiencia de declaración del lunes, cuando el niño tenía unos 10 años de edad. El abuso se prolongó durante más de tres años, de acuerdo a los cargos.

Durante el coloquio, Gillespie dijo que la víctima vivía al otro lado de la calle frente a la Iglesia Católica de St. Vincent, en Margate, cuando conoció a Doherty, entonces párroco allí.

Los dos desarrollaron una amistad, y Doherty manipuló al muchacho para hacerle creer que podía confiar al sacerdote sus pensamientos más privados, dijo Gillespie.

El abuso comenzó cuando Doherty invitó al niño a su casa para “una especie de confesión”, dijo Gillespie.

En lugar de consejo espiritual, sin embargo, el sacerdote le dio al muchacho una bebida que contenía una droga no identificada. El niño perdió el conocimiento, dijo Gillespie, y al despertar descubrió que había sido sodomizado. El sacerdote también puso algún dinero en el bolsillo del chico.

“Este ciclo continuó durante un tiempo”, dijo Gillespie, quien agregó que el niño desarrolló una dependencia de drogas ilícitas que Doherty facilitaba con regalos en efectivo.

Pero el abogado de Doherty, David Bogenschutz, negó las acusaciones.

“No estamos de acuerdo con esos hechos”, dijo a Gillespie.

Al no refutar ni aceptar los cargos, Doherty mantiene su inocencia, pero asume la pena de una condena.

También evita un juicio y no tendrá que enfrentarse a su víctima en el estrado de los testigos.

Pero el hombre, que no ha sido identificado, se propone asistir a la sentencia, dijo David Siegel, el fiscal estatal adjunto que procesó el caso.

Fuera de la corte, Bogenschutz dijo que la salud física de Doherty se está deteriorando en la cárcel del condado, y que va a recibir una mejor atención en la custodia estatal. Dijo que Doherty ha sufrido algunos problemas “psicológicos” mientras se encontraba en la cárcel, pero nada que incapacitara al sacerdote para ser juzgado o entender los cargos en su contra.

“Mentalmente y emocionalmente, se encuentra bien”, dijo su abogado. (El Nuevo Herald)

 

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