Bajó veinte puntos en un solo año su índice de popularidad. La mayoría de ciudadanos reprueba su gestión. En el ecuador de su mandato, que se cumple este 7 de agosto, a Juan Manuel Santos le castigan sus conciudadanos, que no ven respuestas a problemas que les preocupan como la inseguridad, la crisis que atraviesa el servicio sanitario o la falta de empleo.

SantosEl 49,9 por ciento desaprueba la forma cómo está gobernando, según encuesta encargada por el diario ‘El Tiempo’ a la firma Datexco. Y un dato que le puede preocupar sobre su futuro. Tan sólo el 26,6% está de acuerdo a que aspire de nuevo a la presidencia, mientras el 67,4 se manifiesta en contra.

La ventaja que aún tiene Santos es que sus posibles rivales están muy lejos en las preferencias de los electores. En otro sondeo, este de Invamer-gallup, donde preguntan por posibles candidatos, su actual ministro de Vivienda, que ya ocupó la cartera de Interior y que fue su rival en la campaña presidencial, Germán Vargas Lleras, aparece con un 24%. Pero ha repetido hasta la saciedad que apoyará a su jefe en la reelección y aunque en política todo es posible, podría perder puntos si cambia de acera y se le enfrenta en los próximos comicios.

En el bando uribista, convertido en la principal fuerza de oposición pese a que Santos llegó al poder con sus votos, sólo Francisco Santos, ex vicepresidente y ahora director del informativo matutino de RCN radio, alcanzaría el 13% de respaldo si no se presentara su primo hermano. Los demás, tanto en la derecha como en la izquierda, ni siquiera alcanzan a esa cifra.

Otro que podría pensar en la presidencia futura, Angelino Garzón, actual vicepresidente, que aparece con una imagen favorable del 61,5%, está recuperándose de una grave enfermedad y lleva ya más de un mes de baja. Puesto que pasa de los sesenta años, su salud podría ser un inconveniente para sus aspiraciones presidenciales, que nunca ha ocultado.

En Casa Nariño adjudican la caída en las encuestas –no sólo la de ‘El Tiempo’, en las del resto de medios los datos son similares o peores- a un problema de comunicación. De ahí que Santos emprendiera lo que bautizaron como la Vuelta a Colombia, una gira por el país en donde presenta los resultados de cada ministerio.

Defensa de sus políticas

En entrevista con ELMUNDO.es, en la etapa donde recaló en Valledupar, capital de Cesar, el presidente se mostró convencido de que van por el camino correcto y que en los meses venideros empezarán a verse los resultados en materias como infraestructura, donde han emprendido una serie de proyectos “de una magnitud que jamás se había soñado y que va a cambiar la faz de este país”.

También defiende su política de seguridad, una de las más criticadas, aunque no oculta las dificultades en algunas regiones apartadas. A su juicio, las Farc se vieron obligadas a recurrir al terrorismo puro, más difícil de combatir por el Ejército, ante la presión militar sin precedentes que están soportando en sus guaridas tradicionales a las que jamás habían llegado.

Para afrontar con éxito el resto de legislatura, más de un analista propone un cambio en el gabinete, pero si Santos se rige por los sondeos de opinión, sólo tres ministros suspenden: Beatriz Londoño de Salud -61,8% de rechazo-, Miguel Peñaloza de Transporte (que incluye infraestructura), con el 51,5% negativo, en la encuesta de Datexto. Los demás aprueban pese a que más de uno son perfectos desconocidos para el gran público y en las mismas encuestas sus áreas de gestión salen mal paradas. En la de Gallup, sin embargo, menos Vargas Lleras, ninguno pasa.

En todo caso, en presidencia confían en que Santos remonte en el tiempo que aún le queda. Dentro de un año deberá decidir sobre su reelección y mientras unos analistas creen que ante la menor duda de repetir, preferirá irse a su casa, otros opinan que no tiene más alternativa que intentarlo porque la retirada sería la constatación de su fracaso. (ElMundo.es)

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