Desde que Donald Trump asumió la presidencia de Estados Unidos y designó su mansión en Florida como su “Casa Blanca de Invierno”, autoridades locales le han pedido que reembolse al condado de Palm Beach el costo de sus visitas. Ahora le ruegan que pague o deje de venir.

“Entendemos que el presidente quiera venir aquí. Es un paraíso, ¿cierto?”, dijo la congresista por Florida Lois Frankel en una rueda de prensa frente a los jardines del club de Trump. “Lo que pedimos nuevamente es que nos ayude a conseguir un reembolso para este condado y esta ciudad”, agregó.

O, en lugar de acudir a su exclusivo club de golf y residencia privada Mar-a-Lago en Palm Beach, en la costa oeste de Florida, Trump “podría ir a Camp David y limitar los gastos en nuestra zona”, sugirió.

Frankel estaba flanqueada por Jeri Muoio, alcaldesa de la ciudad de West Palm Beach. “Los fines de semana que el presidente está aquí”, dijo el lunes, “la policía y los bomberos tienen que trabajar al 120%. Esto significa más contrataciones y pagos de horas extra”.

Desde que asumió la presidencia en enero, Trump ha visitado su mansión cinco fines de semana.

Esto significa cerrar el espacio aéreo, cortar el paso de algunas rutas, desplegar servicios especiales y lidiar con los manifestantes a favor y en contra del presidente, algo que agobia a una pequeña ciudad balnearia acostumbrada a sus apacibles, escasos y adinerados residentes.

Además, si el magnate inmobiliario planea seguir visitando Mar-a-Lago, el condado necesitará fondos para defenderse de ciberataques y prepararse para evitar y responder a ataques terroristas.

Y para colmo, “Trump y una gran delegación china estarán aquí la semana que viene”, dijo a la AFP Paulete Burdick, alcaldesa del condado de Palm Beach.

A pesar de que Burdick y otras autoridades han estado pidiendo desde hace dos meses al gobierno federal que reembolse los extraordinarios gastos que significan las visitas de Trump, hasta ahora “no hemos sabido nada de ellos”, lamentó la funcionaria.

La cumbre Trump-Xi en Mar-a-Lago costará 280.000 dólares, advirtieron los representantes demócratas Lois Frankel, Alcee Hastings y Ted Deutch, los tres de Florida, en una carta enviada el jueves pasado a Trump.

Cuánto gastan por Trump. “Extrapolando todo el año, el condado estima que sus frecuentes visitas costarán entre 3,3 y 5,8 millones”, escribieron los congresistas.

Hasta el momento, solo el departamento de bomberos ha incurrido en 1,7 millones de dólares en gastos adicionales, dijeron en la carta enviada este martes a la AFP por la oficina de la congresista Frankel.

Por ejemplo, el aeropuerto local de Lantana se ha visto enormemente afectado por las restricciones aéreas que implementa el Servicio Secreto, al mantener en tierra 200 vuelos cada día que pasa Trump en Mar-a-Lago.

Hasta el momento esto ha significado una pérdida de 170.000 dólares para Stellar Aviation, la empresa que maneja el pequeño aeropuerto.

Además, las escuelas de vuelo han dejado de ganar 14.000 dólares por cada fin de semana que pasa Trump en la playa, totalizando 70.000 dólares hasta la fecha. Sumando las pérdidas de las empresas que vuelan carteles publicitarios y otras empresas afectadas en la ciudad, “la pérdida total para los pequeños negocios es la impactante cifra de 720.000 dólares por el momento”, señala la carta.

Si el gobierno federal no garantiza al condado de Palm Beach una compensación, “le pedimos respetuosamente a usted que reduzca sus visitas hasta que el asunto se resuelva favorablemente para nuestra zona”, escribieron los congresistas a Trump.

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