Protestas por carcel en Southwest RanchEl proceso ha comenzado”, dijo el alcalde de Southwest Ranches Jeff Nelson al iniciar la sesión municipal la semana pasada, para hablar, entre otras cosas, de los planes de construir un centro de detención de inmigrantes a pesar de la oposición de un gran número de residentes de la ciudad.

La cárcel de Southwest Ranches sería una de las más grandes del país, con capacidad para al menos 1,500 presos, y uno de los seis nuevos centros de detención de indocumentados que las autoridades de inmigración buscan para ampliar su capacidad de detención.
 

“Estoy muy molesto porque ustedes están adelantando conversaciones con la Corporación CCA y con el Departamento de Seguridad Nacional …”, escribió Udonis Haslem, estrella del equipo de baloncesto Miami Heat, quien vive en Southwest Ranches con su familia desde 2007.

“Yo no apoyo esto de ninguna manera y espero que este proyecto no se realice”, dijo el jugador en una misiva enviada a las autoridades municipales.

La protesta de Haslem se une al malestar de los residentes de Southwest Ranches y de Pembroke Pines que han acudido a sus respectivos municipios a tratar de las autoridades detengan la construcción del reclusorio.

“La carta Haslem muestra la magnitud de la oposición a esta prisión. Las autoridades de la ciudad han tratado de ignorarnos, marginarnos o incluso decir que no somos tantos. ¿Dirán lo mismo a una figura pública como Haslem?”, preguntó Bill Di Scipio, residente de Southwest Ranches y opositor de la cárcel.

“Muchos residentes como Haslem han pagado millones para vivir aquí con sus familias. ¿Acaso nuestro alcalde está tratando de asustar a estos residentes, mientras nos vende a todos a una empresa privada de prisiones que se lucra millones con nuestros impuestos?”, agregó Di Scipio.

La carta del jugador coincidió con la reunión municipal del pasado 8 de diciembre— donde cerca de 100 personas llegaron para opinar frente a los comisionados de la ciudad.

Nelson comenzó informando que la noche anterior la ciudad de Pembroke Pines — que provee servicios a básicos a Southwest Ranches— había aprobado una resolución para otorgar agua y alcantarilladlo para la nueva cárcel y que CCA comenzaría pronto a limpiar los terrenos de acceso al proyecto.

“Lo que Nelson no dijo es que el contrato final entre el municipio, CCA, ICE [Servicio de Inmigración y Control de Aduanas], aún no ha firmado”, dijo Ryann Greenberg, coordinadora del movimiento de oposición.

El acalde ha argumentado que la construcción de la cárcel fue un proyecto de su campaña electoral y que los residentes lo apoyan ya que representa ingresos adicionales por más de $500,000.

No obstante, de casi 50 personas que tomaron la palabra solamente una mujer dijo estar a favor de los planes municipales, por ser “una cuestión de dinero que nos hace falta”.

Para otros residentes, como Ricardo Lucas, el disgusto es mayor. “No lo quiero. ¿Por qué no escuchan nuestra opinión?, preguntó. “Ustedes trabajan para nosotros, que los elegimos y podemos quitarlos”.

Laura Santiago, quien reside en Dykes Road, dijo que no quiere vivir cerca de una prisión de máxima seguridad. “Esto es ridículo”, dijo Santiago. “Siento vergüenza de que mi ciudad va a servir para una prisión de inmigrantes”.

Deje un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*