Mayweather golpeaLa noche del pasado sábado dejó dos realidades contundentes. Que Floyd Mayweather sigue siendo el número uno, el invicto en 46 peleas; y que Marcos Maidana, a pesar de su encomiable esfuerzo necesita depurar su técnica si aspira en el futuro salir victorioso en una hipotética revancha.

La primera gran pelea del segundo trimestre del año reiteró la capacidad boxística de Floyd Mayweather en las tres distancias ante un rival, que si bien venía precedido de una gran pegada, no pudo conectar al menos un golpe que conmoviera o pusiera en peligro la verticalidad del llamado mejor libra por libra del momento, al contrario, pese a lo que reflejan algunos comentarios, más que todos alentados por el nacionalismo, Maidana no tuvo argumentos válidos para creerse ganador ni para convencer a los jueces, con excepción del jurado que vio empate quizás motivado al tenaz, desordenado y poco efectivo ataque del argentino en las cuerdas.

La verdad verdadera es que si bien Maidana intentó y presionó, no fue suficiente. Para ganarse al número uno hay que saberle cerrar las salidas. Conmoverlo con los golpes y nada de eso ocurrió. Al contrario, cuando   Mayweather se paró a pelear combinó a placer dando una verdadera cátedra de puntería.

Su esquina pudo capear el temporal de una herida en su ceja derecha producto de las entradas desordenadas de Maidana con la cabeza, hecho normal en el fragor de la pelea, siempre y cuando el árbitro lo tolere o lo pase desapercibido.

Del resto, en el lenguaje boxístico, la pelea fue un “one side”. Maidana intentando pescar y Mayweather marcando, contragolpeando…desgastando. A veces hasta manejamos la sensación de que no quiso presionar más…  

El recital de Floyd fue variado. Rectos, ganchos, uppers, volados. No fue una paliza, pero ganó sin discusión. Pasó golpes, cogió algunos, caminó como un maestro y de nuevo usó las cuerdas para refugiarse ante los destemplados ataques de Maidana.

La segunda mitad ratificó lo de siempre. Fue de menos a más para imponer su ley.

Culmina The MomentAtrás quedan las excusas de los guantes mas grandes o el “Yo gane”  que expresó un vehemente el derrotado luego de la gran batalla.

El Chino estuvo a la altura del compromiso, pero Mayweather es otro nivel.

¿Habrá revancha?, no se sabe, quizás otras peleas lo merezcan más que esta.
Y no hay que adoptar falsos espejismos. Maidana presionó  a Floyd tanto como lo hicieron en el pasado  José Luis Castillo, Oscar de la Hoya o Miguel Cotto.

Peleas son peleas.

 

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