Osama Bin LadenLas cartas de Bin Laden difundidas recientemente dan una idea sobre cómo funcionaba la mente del fallecido líder de al-Qaeda, pero revelan muy poco sobre su vida familiar durante sus años en la clandestinidad en Pakistán.

Se sabe por otras fuentes, sin embargo, que durante su estancia de diez años allí él y su familia viajaron por todo el país, tenían acceso a los servicios médicos y de maternidad y estaban en constante comunicación con el mundo exterior.

Cuando los soldados estadounidenses mataron al hombre más buscado del mundo, hace un año, en el complejo de Abbottabad vivían casi dos docenas de mujeres y niños.

Después de pasar más de nueve meses retenidos en secreto por los servicios de inteligencia paquistaníes, algunos de ellos fueron juzgados por residir ilegalmente en Pakistán. La semana pasada, catorce miembros de la familia de Bin Laden – entre ellos tres mujeres – fueron deportados a Arabia Saudita.

Pero había más familiares viviendo en el complejo.

El hijo de Bin Laden, Khalid, murió en el ataque, al igual que el anfitrión en Pakistán y mensajero de confianza, Ibrar, alias Arshad Khan, alias Abu Ahmed al Kuwaití. También murió la esposa de Khan y el hermano de éste, Ibrahim, alias Tariq Khan.

Esposas

Otros miembros de la familia sobrevivieron, pero su actual paradero es un secreto muy bien guardado.

Dado que ninguno de estos testigos ha hablado en público, lo que sabemos sobre los Bin Laden y su vida en Pakistán es bastante poco.

Sabemos que Osama Bin Laden pasó seis años en esa casa, que Peter Bergen, de la CNN – el único periodista que pudo realizar un recorrido por el complejo de Abbottabad – describe como “un miserable campamento, de largo plazo pero improvisado”.

Estaba rodeado de niños encerrados, a los que rara vez les permitía salir a jugar al críquet, y, posiblemente, discutía con sus esposas.

La más joven, Amal Abdal Fatah, una ciudadana yemení, dio un bosquejo de su vida con Bin Laden ante los interrogadores paquistaníes.

Complejo de AbbottabadEl complejo de Abbottabad fue demolido.

En el informe, que se filtró a los medios de comunicación, la citan diciendo que se casó con el jefe de al Qaeda en la ciudad afgana de Kandahar en el año 2000, y que allí vivió con las otras dos esposas hasta los ataques del 11-S.

En ese momento, la familia se dividió y ella se fue a Karachi (Pakistán) donde permaneció con su hija recién nacida hasta mediados de 2002, cuando se reunió con Bin Laden.

El brigadier Shaukat Qadir, un exoficial del ejército que hizo una investigación sobre la muerte de Bin Laden, escribe que en 2002 la pareja pasó algún tiempo en una aldea al sur de Peshawar.

Allí Bin Laden recibió tratamiento por una enfermedad, según les dijo Amal a los investigadores, y recibió la visita de Khalid Sheikh Mohammed, el paquistaní nacido en Kuwait que ahora enfrenta un juicio en EE.UU. por haber sido el cerebro de los atentados del 11-S.

Aparentemente Bin Laden, Amal y los niños de Amal se trasladaron a Shangla, cerca del valle del Swat, en algún momento entre finales de 2003 y principios de 2004. Luego, en el verano de 2004, se trasladaron a Haripur, antes de asentarse finalmente en el complejo de Abbottabad a finales de 2005 o principios de 2006.

Hijos

Amal les dijo a sus interrogadores que entre 2003 y 2008 dio a luz a cuatro hijos más, todos ellos dados a luz en hospitales estatales.

Es menos aún lo que se sabe acerca de los viajes de las otras dos esposas de Bin Laden, después de que la familia se dividiera en 2001.

De acuerdo con el brigadier Qadir, Shareeja Seeham, ciudadana saudita, y sus tres hijos se reunieron con Bin Laden y Amal en Haripur en 2004, y permanecieron con ellos hasta la muerte de Bin Laden.

Ella era la madre de Jalid, de 24 años, que fue asesinado junto a Bin Laden en el ataque del 2 de mayo del año pasado.

El brigadier Qadir escribe que ella es una maestra de profesión y que se quedó con la familia para “asegurar que a los niños no se les negara la educación, ya que no iban a entrar en cualquier institución educativa”.

Se cree que la mayor de las esposas de Bin Laden, Khaeriah Sahaba, también ciudadana saudita, se fue a Irán junto con sus cinco hijos cuando la familia se dividió a raíz del 11-S, y fue puesta bajo custodia en 2003 o 2004.

Fue puesta en libertad en septiembre de 2010 como parte de un intercambio de prisioneros que involucró a un diplomático iraní, Hashmatullah Atherzadeh, que había sido secuestrado por militantes en Peshawar en 2008.

Mientras que sus hijos se dispersaron a lugares desconocidos Khaeriah logró llegar al lugarteniente de Bin Laden, Abdur Rahman Attiya, en la región paquistaní de Waziristán.

Foto del pasaporte de Amal Abdulfattah.Foto del pasaporte de Amal Abdulfattah.

Luego se unió a Bin Laden en Abbottabad a principios de 2011.

Celos

De acuerdo con el brigadier Qadir, estaba muy celosa de la esposa más joven, Amal.

“Osama Bin Laden, en ese momento, sólo dormía con Amal”, escribe.

“¿Por qué, por tanto, Khaeriah decide desafiar otro peligro para reunirse con un marido del que había estado separada por muchos años y con quien ya no tenía ninguna relación?”

El militar sospecha que ella podría haber ayudado a conducir a los estadounidenses a la guarida de Bin Laden.

Familia de Bin LadenLa familia fue deportada a Arabia Saudita.

Sin embargo, pareciera que a los investigadores paquistaníes les costó obtener de ella cualquier información útil. Qadir cita a un investigador de la inteligencia paquistaní (ISI, por sus siglas en inglés) diciendo: “Ella es tan agresiva que es casi intimidante. Sólo torturándola podríamos haberle hecho admitir alguna cosa”.

Bin Laden logró abandonar el recinto de Abbottabad al menos una vez, mientras intentaba imponer su autoridad en una organización cada vez más difícil de manejar y con afiliados díscolos.

En mayo de 2010, según pudo saber la BBC, el líder de al Qaeda llegó a ir a la región de Waziristán. En aquel momento había aviones no tripulados que arrojaban lluvias de misiles y varias operaciones de los militares paquistaníes estaban en marcha.

Al parecer, fue a visitar la base de sus comandantes operacionales y evaluar la situación de primera mano. Luego escribió una evaluación de la región en un largo memorando que le entregó a Attiya Abdur Rahman, aconsejándole que trasladase a los militantes a un lugar más seguro.

El memorando, escrito en octubre de 2010, es uno de los documentos desclasificados por los militares de EE.UU. el jueves pasado.

Estos documentos también sugieren que no se fiaba de los servicios de inteligencia paquistaníes, y que aconsejaba tener sumo cuidado justo cuando Khaeria hizo ese viaje, posiblemente fatídico, de Waziristán al compuesto de Abbottabad. (BBC Mundo)

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