Nueva York toma medidas de seguridadLa estela de una nueva amenaza terrorista ha forzado a Nueva York a blindarse con extremas medidas de seguridad durante la conmemoración hoy del simbólico décimo aniversario del 11-S.

La importancia que rodea este año la ceremonia no vendrá dada solamente porque se cumple una década desde aquellos atentados que acabaron con la vida de cerca de 3.000 personas, sino también porque será el primero que se celebre sin la sombra de trasfondo de Osama Bin Laden, muerto a manos estadounidenses en mayo pasado.

La Policía de Nueva York ya había extremado todas las precauciones por el miedo a un intento de venganza por la muerte del terrorista, pero la noticia de que la ciudad se encuentra bajo una amenaza “creíble y específica”, aunque no “corroborada”, de un atentado terrorista de Al Qaida no ha hecho más que incrementar las medidas de seguridad en la Gran Manzana.

“Esta ha sido una información muy específica de un número muy específico de personas que han venido a perpetrar un ataque. Es la información más específica que he visto. Pero una vez dicho eso, esto no quiere decir que sea verdad”, dijo hoy a la cadena de televisión local NY1 Peter King, presidente del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes de EEUU.

La Policía mantiene cerradas algunas de las calles adyacentes al World Trade Center, entre ellas West Street, Barclay y Murray y otra decena de avenidas colindantes con la “zona cero”.

Las reforzadas medidas de seguridad puestas en marcha para el que supone probablemente el más simbólico de los aniversarios de aquellos atentados que cambiaron el rumbo de la historia reciente también han llevado a la exhaustiva revisión de vehículos.

 Así, los principales vehículos inspeccionados son furgonetas y camiones, ya que se teme que la amenaza provenga de un coche bomba como el que se interceptó en la céntrica plaza de Times Square en mayo de 2010.

Las autoridades neoyorquinas también han reforzado las revisiones en la mayor red de transporte público del país, donde perros rastreadores y policías revisaban equipajes y paquetes sospechosos, principalmente en las estaciones más transitadas como Grand Central o Penn Station, mientras que se pedía a todos los pasajeros que se mantengan alerta: “Si ves algo, di algo”.

Con esas extremas medidas de seguridad, que incluyen la retirada de todos los cubos de basura alrededor del World Trade Center, Nueva York se ha convertido este sábado en una especie de fortaleza para tratar de evitar que mañana haya algún tipo de altercado mientras se rinde homenaje a las víctimas.

Por primera vez en estos diez años que han pasado desde aquel fatídico 11 de septiembre de 2001, la ceremonia se celebrará desde la propia zona cero, donde figuras políticas de entonces y ahora se unirán a los familiares de las víctimas de los atentados en el Memorial del 11-S, que se inaugura en coincidencia con este décimo aniversario.

En el acto conmemorativo estarán presentes el expresidente Bush y el presidente Obama, los entonces alcalde y gobernador de Nueva York, Rudy Giuliani y George Pataki, así como los actuales responsables de la ciudad y el estado, Michael Bloomberg y Andrew Cuomo.

Los nombres de quienes perdieron la vida en los atentados en las Torres Gemelas, tanto en 1993 (con un coche bomba aparcado en el garaje) como en 2001, así como los de los muertos en el ataque al Pentágono y en el avión que se estrelló en Pensilvania, están inscritos en los paneles de bronce que rodean las dos fuentes que se sitúan exactamente donde alguna vez se erigieron las Torres Gemelas.

 

 

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