Gustavo Petro, alcalde de BogotáEl político izquierdista y ex guerrillero Gustavo Petro asumió el domingo como nuevo alcalde de Bogotá, el segundo cargo de elección popular más importante del país después del de presidente.
“La construcción de seres humanos será una prioridad en Bogotá”, aseguró Petro ante centenares de seguidores e invitados en la céntrica Plaza de Bolívar, donde estuvo acompañado por su esposa Verónica Alcocer, sus padres y sus seis hijos.
“Empezamos hoy algo que será un enorme reto y una durísima tarea”, observó el nuevo alcalde.
El derecho de los bogotanos al agua, advirtió, será clave durante los cuatro años de su gobierno. “Hay que proteger el agua en los tres páramos” que circundan a la ciudad, dijo, e insistió en que hay que descontaminar el río Bogotá.
Petro dedicó buena parte de su discurso, de 76 minutos, a enumerar medidas para proteger a los niños. En ese sentido habló de una política integral a la niñez y aseguró que en Bogotá hay 360,000 menores que sufren de desnutrición.
Por eso, precisó, “1.2 billones de pesos (unos $600 millones) para atender a niños y niñas significan un compromiso social y presupuestal”.
El alcalde aseveró que en Bogotá vive el mayor número de pobres del país. “De los impuestos sale el pacto social para ayudarles a los débiles, que son los niños”, dijo y enfatizó que “la política del amor es la política de la solidaridad y la política de la solidaridad es darle la mano al otro y a la otra cuando son más débiles”.
Sobre los problemas de movilidad que tiene la capital, el burgomaestre advirtió que parte de la solución está en los transportes eléctricos y sobre rieles. “Nuestra apuesta fundamental será el transporte público masivo”, dijo.
En materia de seguridad, Petro anticipó que quedará totalmente prohibida la portación de armas en la ciudad, que sólo podrán estar en manos de las autoridades. Cifras oficiales dan cuenta de que en 2011 fueron asesinadas en esta ciudad unas 1.500 personas.
Petro tomó juramento como alcalde ante el juez primero civil de Bogotá, Esteban Vargas.
Mientras firmaba el acta que lo acreditaba como el primer mandatario de la ciudad, sus simpatizantes gritaban vivas para Iván Marino Ospina y Carlos Pizarro, dos de los fundadores del pacificado Movimiento 19 de Abril o M-19 que fueron asesinados en 1985 y 1990, respectivamente.
Petro, un economista de 51 años, había triunfado en las elecciones del 30 de octubre cuando a nombre de un movimiento de corte izquierdista fundado por él, Progresistas, venció en las urnas a los candidatos de los partidos tradicionales.
En los años 80 Petro formó parte del M-19, que nació como consecuencia de un supuesto fraude en los comicios presidenciales del 19 abril de 1970 en favor del conservador Misael Pastrana y en perjuicio del candidato de la Alianza Nacional Popular (Anapo) Gustavo Rojas Pinilla, un general en retiro del ejército que había sido presidente de Colombia entre 1953 y 1957.
En marzo de 1990 el gobierno del entonces presidente Virgilio Barco (1986-1990) firmó la paz con el M-19 y Petro se dedicó de lleno a la política. Fue representante a la Cámara y senador. En 1997 intentó sin éxito ser alcalde de Bogotá y en mayo de 2010 aspiró a la presidencia.
Durante su paso por el Congreso se destacó por sus constantes denuncias sobre los lazos entre la clase política y las bandas paramilitares. Sus intervenciones llevaron a que la Corte Suprema de Justicia iniciara a finales de 2006 una investigación que terminó con el encarcelamiento de más de 60 legisladores y ex legisladores.
Pero Petro no las tiene todas consigo.
De hecho recibe una ciudad sumida en el caos producto de la administración de su antecesor, Samuel Moreno Rojas, actualmente en prisión.
Las autoridades sostienen que Moreno y su hermano Iván, también detenido, exigían dinero a empresarios para favorecerlos con millonarios contratos.
Los Moreno, nietos del ex presidente Rojas Pinilla, han negado las acusaciones en su contra.
Según la Fiscalía, en irregulares contratos para obras de infraestructura de Bogotá –como calles y avenidas– el erario fue desfalcado en unos 1.200 millones de dólares.
Esas obras sufrieron retrasos o no fueron concluidas en el tiempo convenido y hasta ahora se desconoce exactamente qué ocurrió con los millonarios fondos desembolsados por el distrito capital.
Fue Petro quien denunció los supuestos actos de corrupción de los Moreno pese a que entonces pertenecían al mismo movimiento político: el Polo Democrático Alternativo.
Esta ciudad de unos ocho millones de habitantes tiene 20% de sus 15.000 kilómetros de vías sin pavimentar pese a que maneja el presupuesto más alto de las alcaldías del país: unos 6.000 millones de dólares anuales.
Petro es el octavo alcalde de Bogotá elegido en las urnas.
Al igual que Petro, el domingo también asumen los alcaldes de los más de 1.100 municipios de Colombia, así como los 32 gobernadores de los departamentos, los más de 400 diputados de las asambleas regionales y los más de 12.000 concejales que fueron elegidos por voto popular dos meses atrás.
El sábado se reportó el asesinato de Jaime Alberto Chazatar, alcalde electo del municipio de Santacruz de Guachavés, en el departamento de Nariño, a unos 550 kilómetros al suroeste de la capital colombiana. Chazatar fue baleado por desconocidos en motocicleta en la entrada a su casa.

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