El representante cubanoamericano demócrata de la Florida, Joe García, dijo en Miami el viernes que tiene los votos suficientes para que el Congreso apruebe su proyecto de ley de reforma migratoria que legalizaría a millones de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos.

“Tenemos los votos, no hay duda”, García dijo a El Nuevo Herald en una breve entrevista después de un evento en la Universidad Internacional de Florida (FIU) en el que él y la líder de la minoría en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, instaron al presidente republicano del Congreso, John Boehner de Ohio, a programar el voto a la brevedad posible sobre la reforma migratoria integral.

Pelosi y García se unieron a decenas de activistas de inmigración, incluyendo a Eliseo Medina, un prominente líder laboral mexicoamericano que dirigió un ayuno de activistas de inmigración para presionar al Congreso para que actúe sobre la reforma migratoria.

Medina también ha estado viajando por todo el país para presionar al Congreso a aprobar la legalización de los indocumentados. Fue fotografiado con el presidente Barack Obama en diciembre, mientras él y su grupo estaban en ayuno en Washington.

Después del evento en FIU, Medina viajó en autobús con activistas a la oficina de Doral del representante cubanoamericano republicano Mario Diaz-Balart, donde Medina fue detenido por la policía cuando trataba de ayudar a entregar una carta sobre la reforma migratoria.

“Los policías le pusieron las esposas simplemente por tratar de entregar la carta”, dijo Rosana Araujo, una activista de inmigración quien enfatizó que a ella sí se le permitió entrar en la oficina de Diaz -Balart a entregar la carta.

Un informe policial indica que Medina fue acusado de resistencia a la autoridad sin violencia y allanamiento tras la advertencia.

Los eventos en FIU y en Doral, así como la declaración de García a El Nuevo Herald, ponen de relieve el sentimiento de activistas de inmigración que la reforma migratoria no está ni muerta ni es inalcanzable. El escollo es que Boehner no permite que haya voto en el pleno de la Cámara sobre el asunto.

Aunque el arresto de Medina resultó ser lo más destacado del día para los activistas de inmigración en Miami-Dade, los eventos principales de hecho fueron una mesa redonda sobre la reforma migratoria y una conferencia de prensa sobre el mismo asunto en el recinto University Park de FIU cerca del entronque de la Calle Ocho y la autopista Turnpike de la Florida.

En la conferencia de prensa, Pelosi, García y Medina exigieron que Boehner programe inmediatamente una votación sobre el proyecto de ley de García o cualquier otro proyecto de ley que incorpore una reforma migratoria integral.

“Dennos el voto ahora”, dijo Pelosi en FIU.

Medina y García hicieron eco del pronunciamiento de Pelosi en sus propias observaciones.

Pero fue García quien proporcionó datos concretos acerca de la viabilidad de su proyecto de ley.

Dijo que 199 legisladores se han convertido en patrocinadores de su legislación, incluyendo tres republicanos. Se necesita por lo menos 19 más para que se pueda aprobar el proyecto de ley en la cámara. Sin embargo, señaló García, al menos 28 republicanos más han dicho que votarían por una reforma migratoria si se pone a votación.

Díaz-Balart ha trabajado en un proyecto de ley bipartidista de reforma migratoria, pero este no ha sido presentado.

Cuando el evento en FIU concluyó, Medina y otros activistas se dirigieron a la oficina distrital de Diaz-Balart en Doral en la esquina de la calle 36 del noroeste y la avenida 87.

Trataron los activistas de entregar la carta al personal de la oficina de Díaz -Balart, pero los guardias de seguridad solo permitieron el acceso a una persona, Araujo.

El informe de la policía dice que Medina se negó a “abandonar la zona después de habérsele pedido hacerlo varias veces”, a diferencia de los otros manifestantes que se fueron del área sin incidentes.

El oficial de la policía de Doral que escribió el informe dijo en este que inicialmente los manifestantes se negaron a retirarse de la parte frontal de la oficina de Diaz-Balart.

“Después de varios intentos fallidos, [Medina] fue puesto bajo arresto, acusado de lo que se enumera aquí y transportado a la cárcel para su procesamiento”, indica el informe.

Aunque poco conocido por el público en el sur de la Florida, Medina, de 68 años, es una figura prominente en California y en otros estados con grandes comunidades mexicanoamericanas. Es ex secretario-tesorero del Sindicato Internacional de Empleados de Servicio (SEIU). (El Nuevo Herald)

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