Jeb BushJeb Bush, el exgobernador de la Florida y un fuerte contendiente en la campaña inicial del partido republicano por la Casa Blanca, se presenta a sí mismo como el “gobernador de la educación”.

Pero el viernes, Bush se fue por el tema de los vegetales.

“Yo era un gobernador del tipo ‘¡hay que comer brócoli!’”, bromeó Bush en el desayuno empresarial de Broward, donde él señaló que sus medidas no siempre fueron consideradas como fáciles de tragar.

A juzgar por el aplauso de los aproximadamente 900 líderes empresariales presentes, el discurso de Bush fue recibido como la miel.

A la velocidad de una ametralladora, Bush saltó de un tema a otro de los que le interesaban a los empresarios presentes: reforma de inmigración, drenaje de Port Everglades, calificaciones de bonos, deudas estatales y federales, reforma de educación, medidas a favor del crecimiento, comercio exterior en imprecaciones contra “imponer impuestos a los activos, a los ingresos, al aire que uno respira, el impuesto de ‘discúlpame por estar vivo’”.

Pero hubo un tema que no quiso tocar: si se va a postular o no a la presidencia.

Bush trató de evadir a los reporteros a la salida del evento, celebrado en el Signature Grand de Davie, y sólo dijo a los medios de prensa que él planeaba hacer esa decisión más adelante este año, probablemente después de las elecciones del 2014.

En una sesión amistosa de preguntas y respuestas, el presidente ejecutivo de AutoNation, Mike Jackson, ni siquiera quiso hacerle la pregunta.

En lugar de eso, Jackson hizo referencia a la madre de Bush, Barbara Bush, quien dijo que el país había tenido ya a suficientes Bush como presidentes (su hermano y su padre).

“Si usted fuera a postularse a la presidencia”, dijo Jackson, “recibiría usted el voto de su madre?”

“Pues, eh, sí”, dijo Bush.

Antes, Jackson hizo un chiste sobre los problemas del gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, en lo que se ha venido a conocer como el escándalo de “Puentegate”.

“Cuando usted era gobernador”, dijo Jackson, “¿usted cerró alguna vez un puente para estudios de tránsito?”

Bush no quiso responder.

Tras la caída de Christie, Bush es visto ahora como candidato del establishment republicano.

Bush es el favorito para representar a los republicanos en un nuevo análisis del Centro para Política de la Universidad de Virginia, el cual realza las raíces de Bush en el establishment como hijo y hermano de ex presidentes.

Algunas encuestas a nivel nacional muestran a Bush a la cabeza. Otras indican que el senador de Kentucky Rand Paul es el republicano favorito.

Casi todas muestran que la demócrata Hillary Clinton les ganaría a todos, incluso en la Florida, en el 2016.

El senador de la Florida Marco Rubio, amigo y protegido de Bush, estaba antes en primera línea y ahora anda por la mitad o al final en muchas encuestas tempranas.

A Rubio lo lastra su respaldo de una reforma bipartidista de inmigración el año pasado. Bush tiene en esencia las mismas posiciones que Rubio en ese tema.

Bush ha abogado por vías a la ciudadanía y la residencia para los inmigrantes ilegales, el refuerzo de la seguridad en las fronteras y de la tecnología de rastreo de inmigrantes, y ha hecho énfasis en la admisión de inmigrantes en base a las necesidades de la nación, no de sus relaciones de familia con ciudadanos estadounidenses actuales.

Bush dijo que los inmigrantes reflejan el espíritu empresarial de Estados Unidos.

“La gente que viene aquí tanto legal como ilegalmente son los arriesgados”, dijo Bush. “Si tú vives en un área rural de Guatemala y vienes para acá, eres más arriesgado que los que se quedan”.

Aparte de la inmigración, la defensa de Bush de los estándares estatales de educación conocidos como Common Core State Standards le ha ganado enemigos entre la derecha.

Bush ha explicado repetidas veces que los estándares, implementados y controlados por los estados, están diseñados para hacer a Estados Unidos más competitivo con respecto al resto del mundo. Dijo que aquellos que se oponen a los estándares de educación apoyan el statu quo, se oponen a los exámenes y se preocupan demasiado por la autoestima de los niños.

“Yo les voy a decir una cosa. En el Asia actual, a ellos no les importa la autoestima de los niños. Lo que les importa es la matemática, si pueden leer — en inglés — si entienden por qué la ciencia es importante, y si tienen la firmeza y la determinación para llegar al éxito”, dijo Bush.

“Ustedes me dicen qué sociedad va a ser la ganadora en este siglo XXI: ¿la que se preocupa cómo ellos se sienten, o la que se preocupa de asegurar que la próxima generación sea la mejor preparada?”

Bush elogió el mejoramiento educacional de la Florida como un modelo para la nación.

En un comentario que podría aplicarse lo mismo a su posición sobre la educación o a su candidatura presidencial, Bush dijo que hay que hacer más.

“El momento que uno se echa atrás y dice ‘Podemos dormirnos en los laureles’ es el primer día de su decadencia”, dijo.  (El Nuevo Herald)

 

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