Estadio de los MarlinsMientras Miami batalla por hacer frente a las consecuencias fiscales de los estacionamientos en el nuevo estadio de los Marlins, los gobiernos municipal y condal enfrentan una investigación federal sobre la emisión de deuda de $500 millones para financiar el proyecto.
Expertos entrevistados por The Miami Herald creen que la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) centra su investigación en si se engañó a los inversionistas sobre las finanzas de Miami y Miami-Dade cuando se vendieron los bonos, y si alguien que defendió la emisión fue objeto de influencia indebida.
La antipatía del público por el proyecto “provoca la pregunta: ‘¿Qué hay detrás’ ” dijo David Chase, abogado de Fort Lauderdale y ex investigador de la SEC. En especial, agregó, “cuando los términos del acuerdo simplemente no tienen sentido”.
En marzo del 2009 una votación de la Comisión de Miami-Dade consolidó el plan de $634 millones para construir el moderno estadio y cuatro estacionamientos que el equipo alegó eran necesarios. Financieramente, el trato se inclinó a favor de los Marlins: y Miami y Miami-Dade cubrieron casi el 80 por ciento de los costos y los Marlins reciben casi todos los ingresos de la instalación deportiva.
Las autoridades condales reconocieron posteriormente que nunca habían revisado los libros de los Marlins antes de llegar al acuerdo.
El trato provocó la indignación pública y llevó a una infructuosa demanda del magnate Norman Braman para detener la construcción del estadio.
Anteriormente este mes, la SEC envió citatorios judiciales casi idénticos a Miami y a Miami-Dade en que pidió la entrega miles de páginas de documentos de todo tipo, desde la información de las finanzas de los Marlins hasta discusiones con los principales ejecutivos del equipo y la Liga, pasando por contribuciones de campaña de los Marlins a funcionarios gubernamentales.
La SEC declinó hablar específicamente de la investigación. Pero personas familiarizadas con las normas federales de valores dijeron que es probable que la SEC trate de determinar si se engañó a los compradores de los bonos porque Miami no informó que podría tener que pagar más de $1 millón anual en impuestos a la propiedad por los cuatro estacionamientos. Esto también puede poner en peligro la capacidad del municipio para cumplir sus obligaciones de deuda.
Las autoridades de South Miami supieron lo dolorosas pueden ser las consecuencias de concretar chapuceramente una emisión de deuda, que irónicamente también era para un estacionamiento.
El Servicio de Rentas Internas (IRS) se cuestionó la emisión de South Miami, en el 2002 y el 2006, de deuda exenta de impuestos por unos $12 millones para construir un estacionamiento para una empresa privada. El gobierno municipal también prestó al operador privado dinero de deuda exento de impuestos.
South Miami se vio obligada a pagar el verano pasado una multa de $285,000 al IRS, y también incurrió en cientos de miles de dólares más en penalidades tras verse obligada a refinanciar la mitad del préstamo.
Por separado, la SEC, que comenzó hace dos años una investigación del caso de South Miami, no ha concluido la pesquisa porque todavía no ha determinado a quién culpar por engañar a los inversionistas, dijo el alcalde Philip Stoddard.

Aunque el caso de Miami es diferente —en primer lugar, la Dirección de Estacionamientos de Miami, no una entidad privada, administrará los estacionamientos— una penalidad similar podría costarle a Miami millones de dólares en multas, cargos por refinanciamiento y pagos con mayores intereses.
En lo que se refiere al Condado, los expertos de la SEC dijeron que la entidad normativa federal probablemente trata de determinar si los que presionaron a favor de un acuerdo básicamente unilateral se beneficiaron con la decisión.
Los expertos dijeron que un caso de hace dos años en Birmingham, Alabama, podría echar luz sobre la dirección de la investigación federal.
La investigación en Birmingham ocurrió mientras Birmingham estaba al borde de la mayor bancarrota municipal en la historia del país, en parte debido a un proyecto de alcantarillado de $4,000 millones que fue un desastre.
Larry Langford, alcalde de Birmingham, fue declarado culpable de soborno y corrupción por aceptar ropa, un reloj Rolex y otros regalos por un total de $156,000 mientras organizaba la emisión de deuda por $7 millones que fue parte del proyecto. La SEC llegó a un arreglo con J.P. Morgan Securities para el pago de más de $700 millones por concepto de pagos ilegales a amigos de los comisionados para lograr la aprobación de la emisión de deuda.
Las autoridades de Miami-Dade han informado haber recibido pequeños regalos de los Marlins.
La comisionada Rebeca Sosa, uno de los nueve que votó a favor del estadio, recibió en el 2007 tres boletos para el juego de inauguración de manos de David Samson, presidente de los Marlins; y dos más en el 2008, por un total de $500 dólares. George Burgess, ex administrador del condado y uno de los principales arquitectos del plan, informó haber recibido un boleto valorado en $125 de manos de Samson para un juego al que asistió en Arizona en el 2008, y una foto de $150 de la ceremonia de la primera piedra del año siguiente.
El comisionado José “Pepe” Díaz, otro que votó a favor, recibió el pasado mayo un arreglo floral de los Marlins mientras se recuperaba de una operación en que le extirparon un tumor en el cerebro. Alina Hudak, entonces subadministradora del condado, recibió cuatro boletos por un valor de $50 cada uno de los Marlins para un juego en octubre del 2010.
“No puede haber ningún intercambio”, dijo Mark Raymond, abogado de Miami y experto en la ley de valores.

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