Gov. Rick Scott La primera confrontación sobre el presupuesto de la sesión legislativa surgió , cuando el gobernador Rick Scott declaró su oposición al aumento del 8 por ciento en la matrícula de los colleges y universidades estatales que buscan los legisladores republicanos.

“Yo no creo en las alzas de [los precios de la] matrícula”, declaró Scott. “Tenemos que hacer lo que el sector privado ha hecho y lo que cada familia ha hecho: apretarse el cinturón. … En lo primero que quiero enfocarme es en cómo podemos reducir nuestros costos en lugar de cómo aumentar [el precio de] la matrícula”.

La Comisión de Asignaciones de la Cámara tiene previsto votar el miércoles sobre un presupuesto preliminar de $69,200 millones, que incluye un alza de 8 por ciento en la matrícula, la misma que en el presupuesto del año en curso, que Scott convirtió en ley en mayo pasado, sin oponerse a un aumento de la matrícula.
La representante Denise Grimsley, republicana de Sebring, que preside el panel de presupuesto de la Cámara, emitió un comunicado defendiendo el apoyo de la Cámara a un aumento de la matrícula.
“El costo de la educación superior en la Florida es casi el más bajo en la nación”, comentó Grimsley. “Permitir aumentos en la matrícula ayuda a mantener a la Florida compitiendo a nivel nacional”.
Grimsley afirmó que la Florida ocupa el puesto 45 entre los 50 estados en el costo de la matrícula de pregrado, que ahora están en alrededor de $184 por cada crédito académico, o en $5,531 por un año completo de 30 créditos. El aumento de 8 por ciento en la matrícula de base aprobado por la Legislatura el año pasado, ascendió a $7.65 por crédito. Las universidades impusieron otro 7 por ciento para un aumento total de $9.16, o $ 275.10 por un año completo.
La matrícula ha aumentado cada año durante los últimos seis años en la Florida.

Scott rechazó de plano el razonamiento de que la matrícula tiene que aumentar, porque es demasiado baja.
“Quiero que el costo de la vida en este estado sea más bajo que en otros estados. No quiero que sea mayor”, indicó Scott. “¿Les parece bien pensar de ese modo?”
Recordó haber tenido que pagar sus estudios en el college comunitario de Missouri y el “alboroto” que se produjo cuando la matrícula aumentó en $20 por semestre. “Cuesta dinero, y quiero que todos sean capaces de costearse una carrera”, amplió Scott.
El Senado estatal no ha elaborado su presupuesto, pero allí hay apoyo a un aumento de la matrícula. La senadora Evelyn Lynn, republicana de Ormond Beach, que preside la subcomisión del presupuesto para la educación superior, discrepó de Scott.

“Tengo una gran preocupación porque estamos recortando dólares, y la educación ha estado haciendo recortes cada año durante los últimos cuatro años. Llegar a un año más en que tenemos que reducir el dinero y decir ‘no aumentos en la matrícula’, es muy difícil”, declaró Lynn.
Lynn señaló que las universidades estatales tienen todavía la opción de aumentar la matrícula diferencial. Dijo que está más preocupada por los colleges estatales de la Florida, ya que enfatizan los programas de capacitación de mano de obra y tienen políticas de aceptación de puertas abiertas. “Eso es responsabilidad, asequibilidad y accesibilidad allí mismo”, afirmó Lynn.

“Están perdiendo matrícula, las cosas van hacia abajo, así es como está ocurriendo ahora, y también están haciendo reducciones en dólares”, explicó Lynn. “Me gustaría ver un pequeño aumento de la matrícula. Mantenerla en cero es muy difícil, cuando nos encontramos entre los más bajos del país”.
En lo que tiene un poco de ironía política, Scott –que a menudo la emprende con el presidente Barack Obama– se hizo eco del reciente mensaje del Presidente a los administradores de la educación superior para mantener la matrícula baja.
“Permítanme poner bajo aviso a los colleges y universidades: Si no pueden impedir que la matrícula aumente, los fondos que reciben de los contribuyentes van a bajar”, dijo Obama a la nación en su discurso sobre el Estado de la Unión del 24 de enero. “La educación superior no puede ser un lujo: es un imperativo económico que cada familia en Estados Unidos debe ser capaz de pagar”.
Sin embargo, Obama aseguró que el gobierno federal no podía “seguir subsidiando el aumento de las matrículas, nos quedaremos sin dinero”.
“Los estados también deben hacer su parte, haciendo de la educación superior una alta prioridad en sus presupuestos. Y los colleges y universidades tienen que hacer su parte, trabajando para mantener los costos bajos”. (El Nuevo Herald)

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