El gobernador, Rick Scott, pidió a líderes del Congreso que no se eviten cortes automáticos multimillonarios en el presupuesto que, dijo, serán devastadoras para la economía de Florida.

En una carta advirtió que el año próximo se podrían perder unos 39.000 empleos en Florida si en enero entran en vigencia cortes automáticos en gastos de defensa. Esos cortes son parte del plan de reducción del déficit aprobado el año pasado en el Congreso.

Esta carta, enviada al presidente de la Cámara de Representantes, John Bohener, y al líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, refleja un cambio en las posturas de Scott que ha criticado en el pasado los gastos del gobierno federal.

Rick ScottScott rechazó un aporte de más de $2.000 millones para un tren de alta velocidad y ha defendido la reducción de empleos públicos en el estado, diciendo que esa es una manera de ayudar a la economía.

Agregó que “mientras estoy de acuerdo, junto con muchos ciudadanos, que el gobierno federal debe reducir los gastos, rebajar impuestos y crear un clima favorable para el crecimiento de empleos en el sector privado, les urgióo a que den prioridad la seguridad de nuestra nación y la fortaleza de nuestra economía”

Por eso pidió a los líderes que “reemplacen los cortes pendientes y desastrosos en defensa” con reducciones en otros sectores.

La única gestión que Scott hace en materia de cortes es la anulación de la ley de salud pese a que la Oficina de Presupuesto del Congreso dijo recientemente que reducirá, en lugar de ampliar, el déficit federal en la próxima década.

Scott recuerda que en Florida hay 20 instalaciones militares y que unos 700.000 empleos están vinculados a la defensa, directa o indirectamente. Además, sugirió que los cortes no solo afectarán a la economía de Florida, donde el desempleo es del 8,6 por ciento, sino que también “puede poner en peligro la seguridad de los floridanos”.

Un día antes de que Scott enviara su carta, el subsecretario de Defensa, Ashton Carter, y el jefe de presupuesto de la Casa Blanca, Jeff Zients, expusieron ante el Congreso los efectos de las reducciones en programas de defensa y domésticos, que suman $110.000 millones, que comenzarán a aplicarse el dos de enero.

Parece improbable que el Congreso tome alguna medida respecto de los cortes antes de las elecciones de noviembre. Los demócratas insisten en que cualquier plan que evite cortes en los gastos militares incluya aumentos de impuestos a quienes ganan más mientras que los republicanos rechazan cualquier aumento de impuestos. (AP)

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