saludEl Gobernador de la Florida, Rick Scott, uno de los más abiertos críticos del programa federal para cuidado de salud, está cambiando en su fuerte oposición a la ley.

En una entrevista con Prensa Asociada,  Scott dijo que ahora él quiere negociar con el gobierno federal. Scott dijo que ha llegado el momento de que los Republicanos ofrezcan soluciones para ayudar a las familias. “La elección ya pasó y el Presidente Obama ganó”, dijo Scott. “Yo soy responsable de las familias de la Florida… Si puedo logar un sí, yo quiere un sí”. Anteriormente Scott había dicho que él no aceptaría ninguna parte de los cambios al cuidado de salud que ahora controla el estado.

Pero su nueva disposición de tener una “conversación” sobre implementarlo en la Florida llega en un momento crítico. Los estados tienen hasta el viernes para notificar a las autoridades federales si ellos planean crear “exchanges” o bolsas de cuidado de salud, un mercado donde individuos y pequeños negocios puedan comprar la cobertura más económica y donde muchos recibirían ayuda del gobierno para pagar sus primas.

Hasta ahora la Florida no ha dado los pasos necesarios para crear su propio “Exchange”.

La Secretaria de Salud y Servicios Humanos, Kathleen Sebelius anunció una extensión la semana pasada. Ella todavía quiere saber si los estados prepararán mercados de cuidado de salud según lo estipula la ley. Ahora los gobernadores pueden demorar otro mes, hasta mediados de diciembre, para presentar sus planes detallados.

Muchos estados han estado indecisos esperando el resultado de las elecciones. Ahora tienen tres opciones: administrar sus propios “exchanges”, operar un “Exchange” en sociedad con funcionarios federales, o dejar que el gobierno federal se ocupe de todo.

Scott dijo que todavía le preocupan los “exchanges” o bolsas de seguros, incluyendo lo que costaría administrarlo y si esto aumentaría el costo del cuidado de salud para las familias. Pero él dijo que está seguro que los funcionarios federales quieren buscar formas de ofrecer cuidado de salud costeable a la gente. “Yo no creo que nadie que esté tratando de mejorar el cuidado de salud deba decir que no”, dijo Scott. “Tengamos una conversación”.

La buena disposición de Scott de discutir el tema con funcionarios federales en Washington lo acerca a otros líderes Republicanos en la Florida.

El próximo Presidente de la Cámara de Representantes del estado Will Weatherford, por ejemplo, dijo que el estado pudiera estar dispuesto a crear un “Exchange” si obtiene mejores respuestas de Washington sobre cómo funcionarían. Weatherford dijo que a corto plazo el estado quizás tendría que dejarlo en manos del gobierno federal, pero él deja abierta la posibilidad de que eso pudiera cambiar.

“Para mí, la Florida debe controlar su propio futuro”, dijo Weatherford.

Scott se hizo rico como ejecutivo de empresas de cuidado de salud y llegó a dirigir la más grande cadena de hospitales de la nación. Hizo su entrada en la política formando un grupo llamado Conservadores por los Derechos de los Pacientes que pagó por anuncios en televisión criticando la reforma al cuidado de salud antes que fuera adoptada por el Congreso.

Florida dirigió la batalla legal para impedir los cambios al cuidado de salud y poco después que la Corte Suprema fallara a favor de la ley, Scott dijo que la Florida no implementaría los “exchanges” o bolsas ni expandiría su programa de Medicaid para enrolar más gente en el programa.

Según datos publicados por la Oficina del Censo el año pasado, Florida tiene el tercer lugar en el país en número de residentes que no tienen seguro de salud durante los últimos tres años.

Pero el Estado también tiene algunos de los requisitos más fuerte en el país para obtener la protección del Medicaid. Una familia de tres, con ingresos de $11,000 al año gana demasiado para calificar y los residentes individuales no están cubiertos por el Medicaid. La Administración Obama quiere que estos requisitos se aflojen para que unos dos millones de floridanos no asegurados puedan ser cubiertos por el Medicaid. Pero los expertos no creen que todos los que sean elegibles participarán. El gobierno federal pagaría el 100 por ciento del costo durante los primeros tres años y por lo menos el 90 por ciento después de ese tiempo, junto con fondos adicionales para costos de tecnología.

El programa de Medicaid de la Florida actualmente cuesta más de $21 mil millones al año, y el gobierno federal cubre más o menos la mitad. El programa cubre a casi 3 millones de personas – la mitad de ellas menores de edad – y consume más o menos el 30 por ciento del presupuesto del estado.

Los que están a favor de expandir las inscripciones en Medicaid dicen que a la larga se ahorraría dinero al disuadir a la gente de ir as las salas de emergencia de los hospitales – el lugar más caro y menos efectivo para atender enfermos.

El tema lógicamente ha estado polarizando a los grupos conservadores que están instando a los estados a mantenerse firmes y luchar contra la implementación del programa federal.

“Los gobernadores deben unirse para mandar un fuerte mensaje a Washington que sus estados no implementarán estos defectuosos “exchanges” para seguros de salud”, dijo Nicole Kaeding de la organización Americanos para la Prosperidad. “Los “exchanges” aumentan los precios al consumidor y aumentan los impuestos para las familias trabajadoras. (AP)

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