Este hombre modesto, fallecido este sábado a la edad de 82 años por complicaciones derivadas de una operación cardíaca, se hizo héroe planetario instantáneamente, un ícono de la odisea del espacio.Neil Armstrong

Sus primeras palabras, en lo sucesivo inmortales, -“Es un pequeño paso para el hombre, un salto gigante para la humanidad”- figuran en los libros de Historia.

Desde entonces habló poco en público, evitando micrófonos y cámaras, y vivió durante los últimos 33 años con su segunda esposa en una alejada granja de Ohio (norte).

Su legendaria frase fue objeto de debate por mucho tiempo. El registro de audio de la época, de poca calidad, da a entender que omitió un artículo antes de la palabra hombre (“a” man, en inglés). Armstrong afirmó siempre haber pronunciado una frase bien construida. Y, en 2006, un experto en informática australiano le dio la razón al recuperar la palabra que faltaba gracias a un sofisticado software.

En calidad de comandante de la misión Apollo 11, fue él quien informó al centro de control de Houston (Texas, sur) del alunizaje del módulo lunar (LEM) pilotado por Buzz Aldrin: “Houston, aquí la base de Tranquilidad. El águila aterrizó”.

“Pensaba que eran de 90% las posibilidades de retornar sanos y salvos a la Tierra luego de ese vuelo, pero solamente 50% de posibilidades de posarnos sobre la Luna en esa primera tentativa”, declararía recientemente Armstrong.

De acuerdo al célebre astronauta estadounidense, “un mes antes del lanzamiento del Apolo 11, habíamos llegado a la conclusión de que estábamos suficientemente listos para intentar (…) descender a la superficie” de la Luna. Mr. Armstrong

Luego dio el gran salto sobre la superficie lunar, seguido por Aldrin una veintena de minutos más tarde. Ambos pioneros exploraron los alrededores durante dos horas y media. Recolectaron 21 kilos de rocas, hicieron fotos y plantaron una bandera estadounidense.

Sin embargo, el honor de efectuar los primeros pasos sobre la Luna debió ser del piloto del LEM, Buzz Aldrin.

Según James Hansen, autor de una biografía de Armstrong, la NASA le habría preferido al comandante del Apollo 11, juzgando entonces que sería más capaz de asumir la carga de la celebridad.

El viaje a la Luna fue la última aventura espacial de Armstrong. Una aventura que lo marcó para siempre.

El comandante se retiró de la agencia espacial estadounidense en 1971 para hacerse profesor de Ingeniería Aeroespacial en la Universidad de Cincinnati, Ohio, hasta 1979.

Después, el exastronauta ocupó un cargo en el consejo de administración de numerosas empresas, entre las que estuvieron Lear Jet y United Airlines. Hasta apareció en una publicidad para el fabricante de automóviles Chrysler.

Recientemente, Armstrong rompió su habitual silencio para criticar al presidente Barack Obama al afirmar que estaba mal asesorado cuando decidió eliminar el programa que preveía volver a la Luna.

Obama anunció en febrero la eliminación del programa Constellation, lanzado en 2004 por su predecesor George W. Bush, con el cual los estadounidenses querían volver a la Luna antes de partir a la conquista de Marte.

“Tantos expertos en la comunidad espacial” no sabían que Constellation sería dejado de lado, la decisión “fue probablemente tramada por un pequeño grupo en secreto que persuadió al presidente que tendría la oportunidad única de dejar su huella en un nuevo programa innovador”, declaró.Neil Armstrong

Los admiradores de Armstrong son legión y a veces fetichistas. Así, descubrió en 2005 que su peluquero vendió sus cabellos a un coleccionista por 3.000 dólares.

Nacido en Wapakoneta (Ohio) el 5 de agosto de 1930, el joven Armstrong estuvo fascinado desde su infancia por los aviones. Tomó cursos de pilotaje a los 15 años y obtuvo su licencia un año más tarde.

Ya convertido en piloto de la Marina, efectuó 78 misiones de combate durante la guerra de Corea (1950-1953).

Armstrong estudió ingeniería aeronáutica en la Universidad de Purdue (Indiana, norte) y obtuvo una maestría en la misma disciplina en la Universidad de California del Sur.

En 1955 se hizo piloto de pruebas y pilotó 50 tipos de aviones para ser seleccionado siete años después por la NASA para convertirse en astronauta.

En septiembre de 1966 efectuó un vuelo con David Scott en la misión Gemini 8. La cápsula se acopló a otro vehículo no habitado, realizando el primer amarre orbital de dos módulos espaciales.

Luego llegaría la misión Apollo 11 y la entrada de Neil Armstrong en la Historia. (AFP)

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