El gobierno de Barack Obama cerró el lunes la embajada de Estados Unidos en Damasco y retiró a todos sus diplomáticos de la convulsionada Siria, a la vez que intensificaba las presiones sobre el presidente Bashar Assad para que deje el poder.

El embajador Robert Ford y otros 17 funcionarios estadounidenses salieron de Siria y se esperaba que regresaran a Estados Unidos. Ford informó a las autoridades sirias la decisión de partir durante el día, dijeron funcionarios del Departamento de Estado. Dos diplomáticos salieron por avión y los demás viajaron por tierra a Jordania.

Embajada en Damascomejor la misión, citando preocupaciones de seguridad sobre el personal diplomático y una serie reciente de estallidos de bombas en automóviles. Coincide también con el esfuerzo estadounidense por formar una coalición internacional en apoyo de la oposición siria.

El presidente estadounidense Barack Obama dijo el lunes que el conflicto en Siria debería resolverse sin intervención militar extranjera y agregó que todavía es posible una solución negociada.

Victoria Nuland, vocera del Departamento de Estado, dijo en un comunicado que Ford sigue siendo el embajador de Estados Unidos “ante Siria y su pueblo”, y agregó que continuará su trabajo sobre Siria, manteniendo contactos con la oposición y apoyando “la transición política pacífica que el pueblo sirio ha buscado con tanta valentía”.

Las Naciones Unidas calculan que bastante más de 5.400 personas han muerto desde marzo, cuando comenzaron las protestas mayormente pacíficas para ventilar su indignación por cuatro décadas de dictadura de la familia Assad. La respuesta fue brutal y rebeldes armados reaccionaron tratando de establecer zonas de control. El gobierno intensificó la violencia y ha surgido la posibilidad de una guerra civil abierta.

Tropas sirias bombardean vecindarios de Homs

Tropas sirias bombardearon barrios de la ciudad de Homs el lunes, un día después de que el gobierno del presidente Bashar Assad prometiera continuar con su ofensiva mortal en contra del levantamiento en el país, dijeron activistas.

El bombardeo se da dos días después de otro ataque en esta ciudad en el centro de Siria en el que, según activistas, murieron 200 personas, el mayor número de fatalidades en un solo día desde que empezó el levantamiento hace 11 meses. El régimen ha negado los reportes de cualquier bombardeo y no hay manera de confirmar el saldo de muertos de manera independiente.

El grupo activista Coordinación de Comités Locales dijo que el bombardeo del lunes pegó en un hospital improvisado en el tenso barrio de Baba Amr, causando muertes. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos, organización con sede en Inglaterra, dijo que al menos 12 personas murieron en el intenso bombardeo.

Los activistas dijeron que temen que la decisión del sábado tomada por Rusia y China de vetar una resolución sobre Siria del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas envalentone al régimen de Assad. Algunos temen que los disturbios en Siria entren a una más peligrosa fase que pueda degenerar en una abierta guerra civil.

El domingo, el comandante de los soldados rebeldes dijo que ahora la única manera de deponer a Assad era la fuerza, mientras que el régimen prometió intensificar su ofensiva militar para estabilizar al país.

“No dormimos en toda la noche”, dijo vía telefónica Majd Amer, un activista en Homs. Las explosiones podían oírse de fondo. “El régimen está cometiendo crímenes organizados”.

Amer dijo que el bombardeo de su vecindario en Khaldiyeh empezó a las 3 de la madrugada y muchos de los residentes que viven en pisos altos huyeron a refugios o a los niveles bajos de los edificios. Agregó que no había energía eléctrica.

Homs ha sido el epicentro del levantamiento en Siria. (AP)

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