Todo incluidoEl esquema de viajes “todo incluido” ha arrasado con los planes europeo y estadunidense de la hotelería y colocado en una situación complicada los esfuerzos de empresarios locales que no cuentan con recursos económicos para hacerle frente. Sin embargo, el mayor perjuicio lo resienten las ciudades turísticas porque el consumo se reduce obstensiblemente.

Tal panorama merece que hoteleros y autoridades del sector hagan una revisión del problema y propongan una alternativa de solución, toda vez que el sistema se ajusta a las leyes de inversión y operación vigentes en México, pero su aplicación implica más desventajas que beneficios en las economías locales y regionales.

En el caso de Cancún, la discusión ha motivado encuentros entre hoteleros de all inclusive y restauranteros, aunque sin resultados. La Asociación de Hoteles de Cancún asegura que la participación de los centros de hospedaje todo incluido impulsa la ocupación de cuartos en ese destino, mientras la Canirac replica que el sistema los deja fuera de la competencia, además de que no hay derrama económica en la ciudad, pues los huéspedes permanecen encerrados en “palacios de lujo”.

En entrevista con MILENIO, el secretario de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles de México (AMHM), Juan José Fernández Carrillo, dijo que Cancún es un ejemplo de la manera en que el sistema “todo incluido” ha desplazado a los planes europeo y americano que se ofertan en este sector.

El esquema all inclusive que se ofrece en este destino turístico del Caribe mexicano incluye la noche de hotel, además de comida y bebida (hasta cerveza, no licores) sin límite.

En tanto, en el plan americano   los huéspedes pagan la noche y el hotel les regala el desayuno, mientras en el esquema europeo se contrata la noche, pero no hay algún beneficio adicional.

El secretario de Turismo de Quintana Roo, Juan Carlos González Hernández, dijo que es necesario revisar el caso sin caer en el “canibalismo”, pues se trata de un sistema que ofrece oportunidades, aunque también presenta desventajas para la industria, principalmente para plazas comerciales y restaurantes, porque no tienen ventas.

Paul Carrillo de Cáceres, diputado local y presidente de la Comisión de Turismo del Congreso del estado, señaló que el tema es debatible, aunque los administradores de ese esquema han confiado que buscan la forma de hacer salir del hotel a los turistas.

La oferta de cuartos en Quintana Roo es de 84 mil, de los cuales 52 mil operan bajo el esquema “todo incluido”, principalmente en Cancún, Riviera Maya, Isla Mujeres, Cozumel y Tulum. Otros destinos como Bacalar, Costa Maya, Chetumal y Holbox siguen conservando el plan americano y europeo.

Estadísticas de la Secretaría de Turismo estatal revelan que en la Riviera Maya operan bajo ese concepto 71 hoteles (con 30 mil 751 cuartos) y en Cancún son 48 centros (17 mil 343 habitaciones). Estos dos destinos concentran la mayor cantidad de cuartos con el plan all inclusive, cuyas tarifas dependen de la ubicación y número de estrellas. Es posible encontrar ahí tarifas que van de 400 a 120 dólares por persona.

Según la Asociación de Hoteles de Cancún, tres de cada 10 cuartos en plan europeo están ocupados en temporada de otoño. La hotelería del plan europeo (de tres a cinco estrellas) y los centros de hospedaje de la zona centro de Cancún tienen un promedio de ocupación de 35 por ciento. Para alcanzar el nivel mínimo de los gastos de operación se requiere tene 40 por ciento.

La Asociación de Hoteles de Cancún reportó que las tarifas de los hoteles “todo incluido” puede variar de acuerdo con la ubicación y temporada.

Por ejemplo, el Hard Rock Hotel, complejo lujoso de reciente apertura, ofrece una habitación para cuatro adultos y dos menores en 490 dólares por noche. La tarifa en un hotel con plan europeo en habitación doble es de 120 dólares.

Los hoteles que operan con el plan europeo, que se ubican en la zona hotelera de Cancún, también tienen 35 por ciento de ocupación, porque dependen principalmente del turismo de sol y playa.

En la entrevista con Fernández Carrillo, de la AMHM, el directivo dijo que en los inicios de Cancún la mayor parte de los cuartos se rentaban con el plan americano, es decir, que al huésped se le ofrecía el desayuno como un plus. Otro segmento que estaba en boga era el europeo, en el cual el turista sólo paga la noche y servicios, y se dedicaba a recorrer la ciudad dejando una derrama económica a su paso.

INVERSIONISTAS ESPAÑOLES

Con el impulso a la hotelería en la Riviera Maya, encabezada por españoles (expertos en el plan de todo incluido), la hotelería dio un salto espectacular y poco a poco los corporativos ibéricos fueron imponiendo las condiciones del mercado y desplazaron a los centros de hospedaje de plan europeo y americano, generando una afectación a los hoteleros locales, comercios y restaurantes.

Fernández Carrillo dijo que en la AMHM el tema ha sido debatido sin llegar a conclusiones, porque es polémico y tiene muchas aristas a favor y en contra. Ahora el esquema vuelve al centro de la polémica porque hay una baja derrama económica en los destinos en los que predomina este plan.

“Como dirigente de hoteleros no debería hablar en ese tono de las afectaciones que provoca el esquema todo incluido a la hotelería, pero no podemos cerrar los ojos y decir que no pasa nada; la afectación es real, pero si lo vemos desde la parte de que ellos están haciendo negocio y cumplen con las leyes mexicanas de inversión, impuestos y empleos, entonces son muy pocas las maneras que tenemos de abordarlo, por eso necesitamos hacerlo en una mesa nacional y proponer alternativas”, expresó.

Fernández Carrillo dijo que como esquema de negocio obliga a los demás prestadores de servicios, como guías de turistas, renta de autos, vendedores de paseos en parques temáticos, restaurantes, discotecas y comercio en general, a ser más creativos para atrapar al visitante que sale de los complejos hoteleros de todo incluido, “pero por más que se haga, por más que se invente y se mejore, el plan del all inclusive es muy  fuerte, aún así, no hay que decaer en el ánimo”, agregó.

En el foro Hotelería All Inclusive, análisis y conclusiones en la industria del turismo, que se llevó a cabo en Cancún en octubre, los hoteleros ofrecieron cooperación en las estrategias del sector restaurantero y demás servicios turísticos para que éstos puedan acceder a una mayor derrama económica, con la salida de los visitantes a consumir bienes y servicios en ese destino.

El encuentro, encabezado por el presidente de la Asociación de Hoteles de Cancún, Rodrigo de la Peña Segura, dijo que no se puede culpar al todo incluido de la baja derrama económica, puesto que existen otros factores que propician que el turista tenga un menor poder adquisitivo, como la crisis económica mundial.

El secretario de Turismo, Juan Carlos González Hernández, propuso una alianza entre prestadores de servicios turísticos y operadores de los complejos de todo incluido como una salida a la situación, mientras se revisan otras opciones sin caer en una polarización del tema y se pueda llegar a consensos.

Refirió que no solo en México el tema genera estas reacciones, sino también en Mallorca, España, donde se discute el impacto económico que genera a los destinos ibéricos, además de que existe resistencia al esquema.

Los detractores del plan todo incluido no han cejado en su interés para que sea regulado.

La presidenta de la Canirac de Cancún, Gabriel Delgado Tiempo, reportó que durante un encuentro informal con la secretaria de Turismo federal, Gloria Guevara Manzo, entregó un expediente sobre las condiciones en las que se encuentra la industria de restaurantes del principal destino turístico del país, además de la urgencia de condicionar la operación del sistema todo incluido, debido a que su operación ponen en peligro muchas fuente de empleo.

INTERVENCIÓN DEL CONGRESO

Juan Carrillo Padilla, vicepresidente de la Canaco-Cancún, informó que los dirigentes de cámaras acudirán en la última semana de noviembre a la Ciudad de México para reunirse con integrantes de la Comisión de Turismo del Congreso federal, a fin de exponer el daño que provoca el esquema en ese destino turístico del país.

Los empresarios decidieron acudir al Legislativo y no tienen intención de conversar con el secretario de Turismo de Quintana Roo, Juan Carlos González Hernández, porque ha mostrado poco interés en buscar una solución ante su reclamo.

Para los empresarios de Cancún, la operación del plan todo incluido se puede considerar monopolio en prestación de servicios, por lo que —con el apoyo de la Barra de Abogados de Benito Juárez— sustentarán una petición para que los all inclusive puedan ser regulados.

En el Congreso de Quintana Roo los diputados José de la Peña Ruiz de Chávez y Paúl Carrillo de Cáceres se han mostrado a favor de un punto de coincidencia entre los promotores del esquema todo incluido y quienes se manifiestan en abierto rechazo.

Claves

Debate sin fin

-El debate entre restauranteros, hoteleros y dependencias públicas sigue de forma permanente, pues hasta el momento no han logrado un conclusión consensuada sobre los paquetes todo incluido.

-De hecho, en la discusión hay posiciones encontradas. La Asociación de Hoteles de Cancún asegura que la participación de los centros de hospedaje de este tipo impulsan la ocupación de cuartos en ese destino turístico.

-En tanto, la Canirac señala que el sistema los deja fuera de la competencia, además de que no hay derrama económica en la ciudad de Quintana Roo. (Milenio)

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