escuelas-miamiEste año, una escuela de Miami está poniendo a prueba algo radical: eliminar la tarea.

Por lo menos, la obligatoria.

Los estudiantes de Henry S. West Laboratory School, escuela pública de los grados K-8 en Coral Gables, ya no recibirán notas por su tarea ni serán penalizados por no terminarla. Ningún estudiante tendrá que dejar a un lado la cena familiar para terminar una composición o faltar a la práctica de fútbol para completar ejercicios de Matemáticas. Ellos podrían recibir una hoja de trabajo opcional para ayudarlos a repasar algo que les dio trabajo aprender en clases, o simplemente se les animará a que lean en casa. Pero las batallas con respecto a la tarea, al menos en esta escuela de Miami-Dade, han terminado.

Bárbara Soto Pujadas, la directora de West Lab, como se conoce a la escuela, dijo que la decisión refleja crecientes preocupaciones de que los estudiantes, y sus familias, sufren de un exceso de estrés y un exceso de actividades escolares.

“Somos una comunidad donde en la mayoría de los casos ambos padres trabajan, y eso es una gran carga para las familias”, dijo ella. “Los chicos tienen actividades extracurriculares, tenemos un currículo muy riguroso, y luego extender eso al hogar, cuando muchas veces los chicos llegan a casa después de las 4:30 o de las 5, es mucho pedir”.

Hasta el momento, West Lab parece ser la excepción de la regla en el sur de la Florida. Pero esta es la señal más reciente de que una creciente campaña en contra de los agotadores horarios académicos –que se difunde en gran medida a través de las páginas y entradas de los padres en Facebook y Twitter– está siendo escuchada. De un modo lento pero aplastante, unas pocas escuelas y unos pocos maestros en toda la nación han comenzado a experimentar con la eliminación completa de la tarea.

Dos escuelas elementales en Massachusetts salieron hace poco en los titulares por eliminar las asignaciones para la casa. En agosto, una carta de una maestra de segundo grado en Texas acerca de su nueva política de no asignar tareas se hizo viral. La carta, que animaba a los padres a usar el tiempo para “cenar juntos como familia, jugar al aire libre y enviar temprano a la cama a sus hijos” fue compartida en Facebook más de 65,000 veces en la semana después de que un padre la puso en la Internet. Expertos han opinado además sobre el momento en que la carga de tareas pasa a convertirse de algo beneficioso a un lastre abrumador.

La tarea ha inspirado por mucho tiempo un fuerte odio –y creativas excusas– en los niños, pero recientemente se ha hecho un área de creciente preocupación para los padres, en un sistema educativo que se enfoca cada vez más en hacerlo depender todo de difíciles pruebas estandarizadas. En el sur de la Florida, los padres han creado un grupo de Facebook llamado Occupy Homework (Ocupar la Tarea), un juego de palabras con el movimiento de Occupy Wall Street, para abogar por una carga menor de tareas.

El miembro de la junta escolar de Miami-Dade Larry Feldman dijo que él ha escuchado quejas sobre la tarea en todo el país.

“La tarea en sí misma no es, en mi opinión, algo que se pueda dar como si fuera una pastilla para todos, porque no lo es”, dijo. “La tarea podría ser ir a casa y leer un artículo, o preguntar a sus padres ‘¿Qué hicieron ustedes hoy?’… el tipo de cosas que une de nuevo a las familias”.

Lea la noticia completa en El Nuevo Herald

Deje un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*