La encrucijada electoral de Venezuela en este histórico momento exige un enorme esfuerzo personal como el que lleva adelante nuestro abanderado presidencial de la Alternativa Democrática, Henrique Capriles Radonsky, quién indudablemente maneja la pre-campaña electoral de manera ejemplar, sorprendiendo hasta su más enfurecido rival, el autócrata con pretensiones releccionista, que se muestra conturbado ante el empuje inicial de las caminatas a todo lo ancho y largo del país y el manejo de su discurso político. Sin embargo, su encomiable acción es equidistante al que muestra el comando tricolor caraqueño en la conducción del proceso eleccionario del 7 de octubre, ante el hecho puntual de la tardanza en la constitución de la plataforma unitaria en Carabobo y el insólito escarceo entre actores de la alianza,  denunciado en los medios de comunicación regional.

Se ha creado inquietud o malestar en variados sectores que integran la comunidad activa,  protagónica  y democrática, a quienes les angustia  que a estas alturas no se concrete la fórmula o mecanismo que permita reunir y ocupar de la manera más amplia y participativa los espacios de concertación y diálogo social, propicio para crecer electoralmente, tal y como lo solicitó el propio candidato al momento de su proclamación el 12 de Febrero.

Esta indeterminación la hemos analizado en el Ifedec, particularmente enfocando el lente en Carabobo, donde extrañamente no se conforman las unidades o equipos operativos que deberían integrarse a través de una urgente y amplia consulta, paradójico, pues estamos obligados a triplicar la votación obtenida en las primarias, y sólo unos pocos están informados o participando, y la gran mayoría,  ajena, separada  o contrariada, en un proceso que requiere mucha disciplina, brazos y aliento de un montón de personas que permitan ejecutar las tareas y difundir el mensaje en los distintos barrios, aldeas, urbanizaciones y calles de este enrevesado y peliagudo electorado carabobeño.

El Ifedec está comprometido a colaborar con el triunfo de la Alternativa democrática,  tal y como fue planteado por Eduardo Fernández en reciente Asamblea nacional conmemorativa a los 50 años de la fundación de nuestro Instituto, donde expuso la necesidad de ayudar a ganar las elecciones, asegurar una transición democrática y pacífica y trabajar para que se gobierne con éxito en los próximos años. En ese sentido, disponemos de más de 800 jóvenes formados en nuestras aulas, los cuales están dispuestos a desplegarse en el trabajo electoral que se les asigne, así como con el personal del directorio y facilitadores, quienes en pequeño porcentaje, hemos comenzado a movilizarnos por cuenta propia, ya que es nuestro deber alertar a la ciudadanía de la gran tarea que hay que desarrollar para reconciliar al país, fortaleciendo la institucionalidad democrática en paz y progreso.

Vale la pena poner en claro que la buena fe irradia este razonamiento, sin dar cabida a la mala interpretación, pensando que con él se empaña la campaña; por el contrario, es una modesta colaboración producto de más de 50 años de experiencia que llevo en la arena política lo que me hace estar atento para denunciar a tiempo alguna dificultad o perjuicio, como los aparecidos al calor de campañas pasadas. De allí que de manera oportuna queremos hacerle entrega a nuestro amigo y compañero de ruta del Ifedec, Henrique Fernando Salas, un informe en torno a lo que visualizamos y oímos, sin otra motivación que no sea ayudarle a conducir a buen puerto el resultado electoral de Carabobo.

Estaremos atentos en el Ifedec, al igual que incontables carabobeños, a la espera de ese oportuno llamado a reforzar la causa, que en nuestro caso, pudiera ser en tareas específicas como la formación del personal y testigos en los Centros y Mesas de Votación, o en la capacitación del liderazgo comunitario requerido para la divulgación del mensaje del cambio.

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