A medida que las noticias sobre el mercado de los condominios continúan en efervescencia por todo el sur de la Florida, un enorme y ambicioso proyecto en pleno corazón urbano de Miami está a punto de ser inaugurado.

Cuando abra sus puertas —a tiempo, por increíble que parezca— Brickell City Centre, un espectacular complejo de lujosas torres de condominios, exclusivos edificios de oficinas, un hotel cinco estrellas, y un colosal centro comercial al aire libre donde, entre otras tiendas, estará Saks Fifth Avenue, transformará el distrito financiero de Brickell de una simple zona de bancos a un verdadero y enérgico nexo de trabajo, tiendas y restaurantes.

El proyecto de 5.4 millones de pies cuadrados está diseñado para elevar el nivel del downtown Miami y otorgarle una nueva vida al área. Con los antecedentes exitosos que tiene Swire Group en Brickell Key de Miami y su compañía matriz en Hong Kong, todo está a su favor.

“Este destino es —y no quiero exagerar— algo de verdad único, y de seguro, será un catalizador”, dijo Alyce Robertson, directora ejecutiva de la Autoridad de Desarrollo del Downtown de Miami. La importancia del proyecto ha hecho que aumenten los valores de las propiedades en la zona.

Ya hay construidos dos elementos que resultan claves para el éxito: una estación de Metromover remodelada por Swire e integrada al proyecto, y un estacionamiento subterráneo que abarca cinco cuadras con entradas que conectan con las principales arterias.

Recientemente se inauguró una de sus dos torres de condominios, Reach, de 390 unidades. Se espera que Rise, la segunda torre, también de 390 unidades, sea terminada este verano. También está listo el lujoso edificio de 130,000 pies cuadrados. Por su parte, EAST, el hotel de 352 habitaciones, está programado para abrir sus puertas el 31 de julio. Las primeras tiendas en un área de 500,000 pies cuadrados, entre ellas Saks Fifth Avenue, deberán abrir en otoño. Aún no se ha fijado una fecha para una tercera torre de 80 pisos que se espera sea uno de los edificios más altos del sureste del país.

Todo ha sido diseñado por la firma Arquitectonica, con sede en Miami.

EL IMPACTO

El proyecto creará más de 6,000 empleos en el área, y le dará un tremendo impulso a la industria hotelera de Miami, así como al sector de las tiendas.

Para Swire Group y su subsidiaria local, Swire Properties, Brickell City Centre representa una inversión a largo plazo de más de $1,000 millones en un proyecto cuyo valor seguirá acumulándose durante décadas.

En el 2008, cuando surgieron por primera vez indicios del megaproyecto, la economía de Estados Unidos estaba sumamente débil.

“El mercado era un desastre. Wall Street estaba colapsando. Por todo el país el mercado inmobiliario se iba a pique y éramos un ejemplo del fracaso de condominios”, dijo Ezra Katz, director ejecutivo de Aztec Group, una firma inversionista de bienes raíces.

Más de 30,000 condominios por todo el downtown de Miami estaban vacíos. Los urbanizadores del área comenzaron a ofrecer muchas unidades con rebajas extraordinarias. Los expertos pronosticaron que el mercado se demoraría 10 años en recuperarse.

Las construcciones pararon. Algunos proyectos pasaron a juicios hipotecarios.

“Se creó una atmósfera de depresión en Miami. Cuando contemplaba todos los aspectos del mercado, todos me parecían negativos”, dijo Katz.

La audaz compra de Swire de 5.65 acres (3.3 hectáreas) representaba un bienvenido voto de confianza en una ciudad que se hundía.

“Estábamos en la peor recesión que había visto jamás el país, pero creíamos en Miami”, dijo Steve Owens, presidente de Swire Properties.

La acaudalada compañía pudo invertir sin necesidad de préstamos bancarios ni subsidios públicos. Por todas partes, la compañía que cotiza públicamente —y cuyos valores en cartera incluyen Cathay Pacific Airlines y Swire Hotels — tenía un portafolio de urbanizaciones de usos mixtos, entre otras Pacific Place en Hong Kong e INDIGO en Pekín, y operaba una gigantesca división comercial que incursiona en industrias tan variadas como automóviles y calzados.

El momento de su inversión, aunque arriesgado, demostró ser benéfico. Swire acquirió los terrenos a un descuento de alrededor de un 64% de su precio inicial de $115 millones.

“Al construir durante la crisis económica y comenzar temprano, pudieron contar con el dinero que hacía falta para lograr un plan tan ambicioso”, dijo Anthony Graziano, analista de bienes raíces.

Mediante una sucesión de compras estratégicas durante un período de dos años, el urbanista amasó suficientes terrenos para ir más allá del límite de nueve acres (3.6 hectáreas) que se necesitaba para poder calificar para un área especial de planificación, una designación que permite esencialmente que proyectos de envergadura funcionen como distritos especiales de zonificación. En lugar de construir componentes individuales como proyectos independientes, un área especial de planificación “permite ser más creativo en la forma de usar las exigencias de espacios abiertos y los límites densidad”, dijo Alice Bravo, directora de Transporte y Obras Públicas de la ciudad de Miami.

El resultado, dijo Katz, es una ejecución maestra de una gran visión.

GRANDES COMODIDADES

Los primeros edificios de condominios, Reach, ultimaron el cierre de sus primeras unidades en abril. Unidades de uno, dos y tres dormitorios —cuyos precios van desde $595,000 a $2.7 millones— vienen con los servicios y amenidades que se han convertido en norma habitual para los residentes de condominios de Miami: piscinas con calefacción, servicios de conserjes, un spa Hammam con un salón de belleza y bar completamente surtido, un área infantil de juegos, un gimnasio con los mejores equipos, una sala de cine, una biblioteca y un centro de negocios.

Ya que el proyecto no depende de financiamiento de terceros, Swire no empezó las ventas hasta que la entrega de Reach estaba a sólo dos años de terminarse. Sin el 50% de los depósitos que exigen los proyectos financiados, las ventas fueron directamente al cierre. Casi el 90 por ciento de las unidades en Reach se cerraron para finales de abril, dijo Maile Águila, vicepresidenta de ventas residenciales de Swire.

Su compañía melliza, Rise, ya tiene vendido más de un 45%, y se pronostica que concluya este verano, dijo Águila. La mayoría de los compradores vienen de Sudamérica. Aproximadamente el 70 por ciento de ellos se espera que sean usuarios finales.

Parte del atractivo para los dueños es medio millón de pies cuadrados de entretenimiento al lado de la puerta de la casa, que deberá inaugurarse el próximo otoño.

“Para formar parte de la acción, lo único que el dueño tiene que hacer es bajar”, dijo Águila.

En todo hay una mezcla ecléctica de tiendas de nombres famosos como Cole Haan, Valentino, Sephora, Chopard y Illesteva. Algunos firmaron en cooperación con Whitman Family Development, propietarios de Bal Harbour Shops.

Entre los nombres conocidos de restaurantes se encuentran Pubbelly Sushi y Dr. Smood. En el extremo norte del centro, un enorme salón de 38,000 pies cuadrados de platos italianos llamará la atención de los visitantes. De forma regular habrá demostraciones de cocina en vivo, clases por chefs italianos y degustaciones de vino con comidas.

El lujoso complejo de cines Cinemex abrirá aquí su primer local en Estados Unidos en el otoño.

En el EAST, en Miami, el Brickell City Centre, un hotel de 352 suites, abundan la opulenta comida y las infinitas opciones de bebidas, con restaurantes argentinos en el quinto piso, y Sugar, un bar en la azotea que planea ofrecer un sinnúmero de cócteles diversos y tapas inspiradas en Asia. Está previsto que el hotel sea inaugurado el 31 de mayo, con un diseño contemporáneo de influencias asiáticas cuidadosamente arreglado por un maestro del feng shui. A diferencia de la mayor parte de los hoteles, donde los últimos pisos se reservan para las suites más caras, EAST tiene espacios de reuniones y restaurantes en los pisos altos, entre ellos un baño con fascinantes vistas de la ciudad.

“Va a ser un lugar ideal para tomarse selfies”, dijo Owens.

El bufete de abogados Akerman —que tiene a Swire como cliente— es el principal inquilino de Three Brickell City Centre, uno de los dos edificios de oficinas lujosas del complejo.

“La decisión de venir aquí es porque esto nos daba una oportunidad única para trabajar con un lista limpia en un complejo que será el más formidable complejo que habrá en el downtown en décadas,” dijo Neisen Kasdin, socio gerente de Akerman.

“Uno sentirá que vive en una populosa ciudad como Hong Kong o Taipei, con los edificios conectados subterráneamente y por encima del suelo, de modo que hay algo muy divertido en todo ello”…

Lista de tiendas:

Ropa: 100% Capri, 120% Lino, Addict, Adolfo Dominguez, Agent Provocateur, Armani Collezioni, BDBA, Crocus Studio, Chopard, Cole Haan, Intermix, In-Sight, Kiton, Koko & Palenki, LIVE!, Lululemon, Mirto, Orlebar Brown, Onda de Mar, Rhythm of Grace, REISS, SportsAction, Sundek, Ted Baker, Vilebrequin

Moda y accesorios: Addict, Audemars Piguet, Acqua di Parma, APM Monaco, Bally, Caudalie, Capritouch, Coach, Diptyque, Designer Eyes, Font, Harmont & Blaine, Giuseppe Zanotti Design, Italia Independent, Illesteva, IRO, Kendra Scott, Kreations. Leetal Kalmanson, Michele Lopriore, Nars, Nest Casa, Pandora, Porsche Design, Richard Mille, Santa Maria Novella, Stuart Weitzman, Westime, Valentino

Restaurantes: American Harvest, Big Easy Winebar & Grill, Calissons du Roy René, DAVIDsTEA, Dr. Smood, Häagen-Dazs, Luke’s Lobster, Pasión del Cielo, Pubbelly Sushi, Quinto La Huella, Santa Fe Ca Café, Sugar, Taco Chic

Arte y servicioc: Apple store, AT&T, Bojanini Art Gallery, Brickell Nail Bar, Musart, Sean Donaldson Hair

Lea la noticia completa en El Nuevo Herald

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