El tema ha generado gran polemica y no está del todo claro el futuro de los programas bilingues.

Niños hispanosEl Sistema Escolar de Miami-Dade eliminará a partir del próximo curso el programa Español para Hispanoparlantes (SL) en preescolar y primer grado.

“Se tiene la impresión que comienza el desmantelamiento de los programas de Español en las escuelas primarias”, dijo Francisco Porrata, maestro de español en la primaria John G. DuPuis y la Universidad Nova Southeastern. “Gradualmente irán despareciendo”.

Las autoridades escolares indicaron que tanto los alumnos hispanoparlantes como los no hispanoparlantes podrán participar del programa bilingüe Idioma Extranjero Expandido (EFL).    

El cambio forma parte de un esfuerzo para fomentar el acceso a la educación bilingüe que redundará en una expansión de la instrucción del idioma. Sin embargo, maestros de español afirman que se elimina la posibilidad de una enseñanza diferenciada del idioma para los niños cuya lengua materna es el español.

María de Armas, superintendente asistente de currículo e instrucción K-12, explicó que no se trata de un desmantelamiento, sino de una expansión y mejoría de la enseñanza del español.

Agregó que los niños inscritos en EFL recibirán clases de español durante 300 minutos semanales, mientras que el SL ofrece 150 minutos.

“Este modelo obtiene resultados maravillosos en términos de pruebas estandarizadas y adquisición de lengua extranjera”, precisó De Armas. “Es un modelo muy popular pedido por los padres”.

El sistema distribuyó recientemente un formulario que deben firmar los padres para confirmar que han sido notificados del cambio. También deben responder si están interesados en que sus hijos participen en EFL. La circular informa de que en cada nuevo curso escolar otro grado será añadido al programa.

El EFL es un programa con enfoque bilingüe que contempla la enseñanza de las asignaturas generales del currículo en uno o ambos idiomas. Los estudiantes que participan provienen de núcleos familiares hispanoparlantes y angloparlantes.

Los defensores de la enseñanza diferenciada del español sostienen que al reunir a un niño hispanoparlante con otro angloparlante en una misma clase de español, el aprendizaje del hispano se ve limitado.

Silvia Barreiro, maestra de EL durante 24 años, dijo que el docente de EFL se ve obligado a llegar a un término medio en el nivel de dificultad de la enseñanza.

“El niño anglo no domina el idioma y no se le puede dar un vocabulario muy difícil, una tarea que en la casa no puedan hacer; no se le puede hablar fluidamente”, explicó Barreiro. “El niño hispanohablante trae un vocabulario más rico de la casa y, por consiguiente, se aburre y se atrasa porque el nivel es muy básico”.

Carlos Curbelo, miembro de la Junta Escolar, manifestó su preocupación por el cambio que le fue informado directamente por un maestro.

Agregó que no estaba convencido de la explicación que le ha dado la administración del Sistema sobre las ventajas del EFL para los niños hispanos.

“Miro con recelo el cambio que está implementado el Distrito”, señaló Curbelo. “Negarles a los hispanoparlantes la oportunidad de desarrollar profundamente el español es inaceptable. El programa de español debe ser una prioridad”.

De Armas reiteró que los cursos de EFL han existido en las escuelas públicas desde mediados de los años 90, y que los resultados han sido exitosos por el horario prolongado de la enseñanza del segundo idioma.

“Con más tiempo pueden profundizar su conocimiento del idioma y sus habilidades para funcionar como hablantes nativos de la lengua”, dijo.

Sin embargo, los maestros de EL sostienen que no todos sus colegas que imparten las clases de EFL están certificados para enseñar español.

Ingrid Robledo, maestra de clases avanzadas de español (AP) en la escuela intermedia G.W. Carver, destacó que ser bilingüe no es suficiente para enseñar español.

“Una persona que habla español no garantiza que pueda ser un docente para enseñar la lengua porque la didáctica y la pedagogía son específicamente para el desarrollo de la lengua”, precisó Robledo.

Según De Armas, los maestros de EFL que enseñan español poseen buen entendimiento del idioma, son evaluados por los directores de plantel y deben estar calificados lingüísticamente.

“A nivel de primaria, no es necesario tener un certificado de enseñanza de español”, afirmó. (DS/El Nuevo Herald)

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