Decepción venezolana en DoralLa noche de festejo de la diáspora venezolana concentrada en el sur de la Florida se transformó en un santiamén en una masiva decepción al darse a conocer la derrota electoral del candidato opositor Henrique Capriles.

El secretario ejecutivo en Miami de la Mesa de Unidad Democrática (MUD), Pedro Mena, demandó al Consejo Nacional Electoral (CNE) una auditoría para conocer si los votos computados coinciden con las cifras documentadas en cada mesa de sufragio.

“Tenemos serias dudas de los resultados anunciados”, dijo Mena. “Aquí tiene que realizarse una auditoría, es muy raro lo que ha sucedido”.

El alcalde de Doral, Luigi Boria, también expresó su extrañeza por la demora del CNE para dar a conocer públicamente los resultados.

“Aquí ha sucedido algo muy raro”, dijo Boria. “Coincido en que debe hacerse una auditoría. Una vez más con esto nos han matado la ilusión”.

Con el anuncio de los resultados, los centenares de venezolanos que habían tomado la esquina de la avenida 87 y la calle 36 del noroeste para celebrar la jornada electoral, se retiraron decepcionados a sus hogares.

Durante la tarde y las primeras horas nocturnas, el estacionamiento del restaurante Arepazo 2, la version venezolana del restaurante Versailles de Miami, se había convertido en el punto de encuentro de los venezolanos que llegaron a seguir en directo, las incidencias de los comicios. Allí se había habilitado una pantalla gigante para difundir imágenes de lo que ocurría en Caracas.

Con gorritas, banderas tricolores y camisetas vinotinto de la selección de fútbol venezolana, familias enteras tomaron el estacionamiento para corear la canción “Color Esperanza”, del cantautor argentino Diego Torres.

Varios desfilaron en gigantescas camionetas todo terreno, como Anthony Gouveia, de 23 años, quien colocó dos banderas venezolanas sobre la cabina a esperar los resultados junto con otros nueve amigos.

Uno de ello, Vitico Castillo, de 19 años, dijo que llegó hace un año y medio a Doral en busca de un futuro distinto, debido a los problemas de seguridad que enfrenta Venezuela.

“Lo último que uno pierde es la esperanza, la esperanza porque todo mejore, pero realmente la cosa está difícil en mi país”, dijo Castillo, natural de Calabozo, un pueblo del central estado de Guárico.

Por su parte la coordinadora nacional en Estados Unidos de la organización Voto Joven, Emily Bello-Pardo, dijo que la masiva participación juvenil en los comicios presidenciales de Venezuela ha demostrado la gran convicción democrática de la comunidad venezolana.

“Nuestro compromiso con la democracia no se mide por la larga distancia recorrida desde Miami hasta Nueva Orleans para ir a votar”, dijo Bello-Pardo. “Este compromiso se ha demostrado cuando todos los que llegamos a Nueva Orleans nos quedamos en la cola, a pesar de todas las dificultades”.

En Nueva Orleans, los votantes debieron soportar fuertes lluvias y hasta granizado debido a la larga cola formada fuera del Pontchartrain Civic Center.

María Eugenia Pardo, una de las miles de venezolanas que viajaron a Nueva Orleans, criticó que los miembros de seguridad no tuvieran consideración las penurias que estaban sufriendo cientos de ancianos y familias con hijos que trataban de protegerse con bolsas negras.

“Votamos contra viento, marea y granizo”, aseguró Pardo. “Creo que los funcionarios del CNE pudieron ser más considerados y ordenar que se agilice la revisión de los bolsos y pertenencias de votantes que estaban empapados, y a quienes le quitaban el agua después de un viaje por tierra de 17 horas. Realmente era increíble. Pero a pesar de todo eso, la gente soportó de todo para votar”. (El Nuevo Herald)

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