Millones de consumidores retornan a las tiendas en Estados Unidos para devolver o canjear los obsequios navideños y en busca de las gangas de fin de año que cierran la temporada más activa del comercio minorista.
Dado que el Día de Navidad este año ocurrió en domingo, el día festivo y asalariado el lunes y las condiciones meteorológicas buenas en la mayor parte del país contribuyen a la movilización popular hacia los centros comerciales.shopping
La “temporada de fiestas”, que produce casi el 20 por ciento de las ganancias del comercio minorista, comienza en Estados Unidos el viernes que sigue al Día de Acción de Gracias -el “viernes negro” que este año fue el 24 de noviembre- y concluye cuando las tiendas cierren sus puertas en el último día de diciembre.
La jornada incluyó durante la mañana de lunes, temprano, la ya habituales aglomeraciones de público y algunas de las estampidas más entusiastas cuando las tiendas abrieron sus puertas en uno de los días más agitados de todo el año.
La Federación Nacional del Comercio Minorista a mediados de diciembre elevó su expectativa de ventas para esta temporada a $469,100 millones, esto es un 3.8 por ciento más que en el período similar del año pasado.
El año pasado las tempestades con nieve que se abatieron sobre buena parte del este y nordeste del país tuvieron un impacto sobre las ventas posnavideñas que la asociación de minoristas calculó en unos $1,000 millones.
El gasto de los consumidores equivale, en Estados Unidos, a casi el 70 por ciento de la actividad económica, y después de mucha puja y pose, el Congreso aprobó y el presidente Barack Obama promulgó una extensión del recorte en los impuestos sobre los sueldos y del subsidio por desempleo, para alivio de millones de familias.
El saldo definitivo de la “temporada de compras” no se conocerá hasta mediados de enero, cuando se hayan medido los efectos de varios de los incentivos que el lunes convocan a más compradores a las tiendas.
El primero y más tradicional es la devolución de regalos: alguien, en alguna parte y sin falta, ha recibido una prenda de vestir, un aparato, un juguete, un accesorio o un libro que no le gusta, que no le queda bien por tamaño o le cae muy mal por el color.
El lunes era el día para concurrir a la tienda y devolverlo. La mayoría de los comercios no reembolsa el dinero pero sí da un cupón por el valor del regalo rechazado con el cual se puede adquirir alguna otra cosa.
El pujante comercio por internet -que en la “temporada de ventas” del año pasado alcanzó a $176,000 millones y podría llegar en la de este año a $196,000 millones- incrementa las devoluciones, ya que muchos compradores no están satisfechos con el artículo que reciben sin haberlo examinado físicamente antes.
Otro atractivo para la concurrencia de más compradores desde el lunes es la costumbre, cada vez más popular, de obsequiar “bonos de regalo”, tarjetas de un valor limitado con la cual el obsequiado puede ir a la tienda elegida y hace su propia compra.
En una época de constantes descuentos y “liquidaciones” numerosas cadenas de tienda como Sears, Banana Republic, Kohl y Abercrombie & Fitch, ofrecen lo que llaman “protección de precio” o “ajuste de precios”, y es otro de los imanes de las tiendas en días como el lunes.
La tienda ofrece al comprador la promesa de que si artículo que compró hace dos semanas a un precio está a la oferta a un precio más bajo antes de fin de año, se le devolverá la diferencia. Eso si es que el comprador está atento y tiene ganas de sumarse al tumulto, cosa que muchos prefieren evitarse.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*