La Comisión de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes aprobó hoy, 24 votos a favor  y 12 en contra,  el Tratado de Libre Comercio que estaba pendiente con Colombia.

Aunque fue un votación muy partidista, 2 demócratas se sumaron los republicanos que dijeron Si en bloque.

Los tratados con Panamá y Corea de Sur también fueron aprobados por la Comisión. El primero con 32 votos a favor y 3 en contra, mientras el segundo 31 contra 5.   

Se trata del primer voto entre cuatro que tendrá que enfrentar el TLC con Colombia antes de pasar a la Casa Blanca para la sanción presidencial.

“Ahora sí podemos decir con cierta cautela que estamos en la recta final. Este voto fue decisivo y demuestra con toda claridad que EE. UU. sí quiere un tratado con nosotros”, dijo el embajador de Colombia en Washington, Gabriel Silva, poco después de la votación.

La sesión, no obstante, estuvo plagada de violentos ataques contra Colombia por parte de legisladores demócratas que se oponen al tratado. Muchos señalaron que era un exabrupto aprobar un tratado con un país que era el más peligroso del mundo para ejercer el sindicalismo.   

Entre ellos, los demócratas de más alto rango en este Comité, Sander Levin y Jim McDermott, que se opusieron de plano al acuerdo con Colombia, aunque respaldaron los TLC con Panamá y Corea del Sur. Según Levin, si bien la relación con Colombia ‘es importante’, la violencia contra el sindicalismo sigue siendo un problema.

Levin exigía que se incluyera el Plan de Acción dentro del texto del tratado como precondición para votar a favor.        

Los republicanos, y testigos que representaron a la Casa Blanca durante el procedimiento, defendieron el récord de Colombia y los grandes avances que se han registrado en los últimos años. Particularmente desde que se aprobó el Plan de Acción en abril.

“Me frustra que siempre estemos buscando que otros países sean perfectos. Colombia es un gran aliado que merece nuestro respaldo”, sostuvo el republicano Dave Reichert.

Según Dave Camp, presidente de la Comisión, el acuerdo con Colombia es clave pues una vez entre en vigor permitirá el ingreso del 68 por ciento de los productos de EE. UU. con cero arancel de pago.

El representante Aaron Shock, por ejemplo, dijo que si se fuera por violencia EE.UU. no podría tener comercio con México o con ciudades como Baltimore o Detroit donde la tasa de criminalidad es incluso mayor que en Colombia.

En el proceso también surgió una polémica de última hora pues Colombia, según las leyes que rigen la Cámara, no cuenta con  protección del “fast track” o “vía rápida” para su trámite en este órgano del legislativo.

La “vía rápida” es una ley que le da poder al presidente de EE.UU: de negociar tratados comerciales con la garantía de que una vez lleguen al Congreso no podrán ser modificados. Es decir, el Congreso únicamente puede votar Si o No, pero sin introducir cambios.

En el caso de Colombia, el acuerdo se negoció cuando el presidente George W. Bush contaba con este poder.  Bush lo presentó al legislativo en el 2008 pero la líder del Congreso en ese entonces, Nancy Pelosi, se inventó una regla para suspender el reloj que obligaba a considerarlo en 90 días y desde entonces quedó en el congelador.  

Dado que ‘técnicamente’ se trata del mismo tratado que se presentó en ese entonces, quedaba abierto a posibles modificaciones.  

Los demócratas hicieron circular el rumor que pretendían incluir una enmienda para añadir al TLC el “Plan de Acción” que acordaron los presidentes Barack Obama y Juan Manuel Santos en abril de este año. Sin embargo, optaron por no presentarla.

En su trámite por el Senado, el TLC con Colombia si tendría protección de “vía rápida” pues este órgano interpreta las leyes de manera diferente.     

Por ahora, todos los ojos están puestos en la semana entrante cuando la Cámara Baja lleve el tratado a su plenaria. Se trata, quizá, del voto más complicado que tendrá que enfrentar Colombia dada la historia y composición de este órgano, donde los acuerdos de libre comercio por lo general son polémicos.

Aún así, la mayoría de observadores está convencido que Colombia cuenta con los votos suficientes para sobre pasar este obstáculo.Congreso de EU aprobó el TLC

Según cuentas informales, el país tendría al menos 200 votos de legisladores republicanos y unos 30 del partido demócrata. Suficiente para alcanzar la mayoría simple requerida que es de 218.

Una vez pase en la plenaria, el acuerdo llegaría a la Comisión de Finanzas del Senado y de allí a la plenaria de la Cámara Alta. Si todo marcha como está previsto, se estima que el acuerdo estaría listo para la última semana de octubre o primera de noviembre. 

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