Hispanos y líderes religiosos en el sur de Florida especularon esta semana sobre la etnicidad del futuro Papa, enfatizando el crecimiento de la Iglesia en regiones de habla hispana en las pasadas décadas.

“Yo sí creo que hay posibilidad [de que sea hispano] porque el crecimiento de la Iglesia Católica mundialmente tiene esa tendencia hacia lo hispano”, dijo el diácono Jaime Zapata, director de los ministerios hispanos de la diócesis de Palm Beach. “Los hispanos han sido siempre el punto fuerte de la Iglesia Católica”.

El papa Benedicto XVI decidió retirarse a fines de febrero ya que, a sus 85 años, se le dificulta físicamente cumplir sus labores, según anunció el Vaticano el pasado lunes.

“Las iglesias hispanas están llenas de juventud, de niños”, agregó Zapata.

Thomas Wenski, el arzobispo de Miami, dijo que el próximo Papa podría ser de América Latina, pero también de Asia o África.

“Si supiera, podría pegarme en grande en Las Vegas”, dijo el arzobispo a El Sentinel. “Pero no sé”.

Wenski opina que la nacionalidad o la raza del próximo pontífice no será un factor tan importante para el Colegio de Cardenales, quienes lo elegirán, como sí su habilidad de relacionarse con diversas poblaciones.

“Están buscando a un hombre de la Iglesia, un hombre santo; pero también alguien con habilidad lingüística”, dijo Wenski. “Si hablas con los mexicanos en México, dicen que Juan Pablo fue el primer Papa mexicano, aunque él era polaco”.

Wenski, quien habla español y creole haitiano, dice que la habilidad de un líder religioso de dirigirse a distintos pueblos es muy importante, especialmente en el sur de Florida.

“Yo diría que la mitad del día estoy hablando en español”, dijo. “Mi lema como obispo es ‘todas las cosas a todas las personas’. Trato de ser un puertorriqueño para los puertorriqueños, un cubano para los cubanos y un haitiano para los haitianos”.

A pesar de que aún no hay candidatos oficiales para reemplazar a Benedicto, reportes de prensa recién han nombrado al monseñor Odilo Pedro Scherer como un candidato con buen potencial.

Scherer es el arzobispo de Sao Paulo, la diócesis más grande de Brasil. El país tiene la población católica más grande del mundo, con cerca de 134 millones de católicos (en 2010), según un reporte del Pew Research Center. Los brasileños componen un octavo de la población mundial de católicos y, según el reporte, existen más católicos en Brasil que en Italia, Francia y España unidos.

Wenski afirmó que estas cifras demográficas podrán ayudar a Scherer, pero que los cardenales probablemente se enfocarán en otras características. (Texto y foto: El Sentinel)

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