Soldados del ejercito colombiano custodian arsenal incautado a las FarcLa guerrilla colombiana FARC sufrió en la última semana sus dos golpes más fuertes del año, una señal de la adecuación de la estrategia militar que tras acabar con sus máximos jefes ataca ahora también las estructuras intermedias, aunque ello no debería afectar la anunciada liberación de diez rehenes, según los expertos.

En dos ofensivas, una en Arauca (este) y otra en Meta (centro-este), y en menos de una semana, las fuerzas militares colombianas dieron muerte a por lo menos 72 guerrilleros de las FARC, un saldo inédito en los años recientes.

Esto, en medio de la esperada liberación de diez policías y militares, secuestrados por las FARC hace más de 12 años y que la guerrilla asegura que son los últimos uniformados que mantiene cautivos.

La entrega de los secuestrados está prevista para los próximos 2 y 4 de abril, y hasta ahora no hay señales de que se vaya a alterar.

“La liberación es una decisión de las FARC. Es una decisión ya tomada y no la van a suspender. La guerrilla asume que está en una pelea, en la que golpea y es golpeada, y cuando es golpeada no puede llorar”, dijo Luis Eduardo Celis, investigador de la Corporación Nuevo Arcoiris, especializada en el conflicto armado.

Para el politólogo Vicente Torrijos, profesor en la Universidad del Rosario de Bogotá con un doctorado en Asuntos Estratégicos, Seguridad y Defensa, los golpes recibidos por las FARC “más bien aligerarán el proceso de liberaciones”.

“Con el apoyo de la máxima tecnología norteamericana, junto con una labor de inteligencia, se han podido detectar las columnas golpeadas. La guerrilla debe sentirse bajo observación y ello le llevará a no dilatar la entrega de los secuestrados”, opinó Torrijos.

Según los expertos, la reciente ofensiva militar refleja “una adecuación de la fuerza pública al conflicto”, antes centrada en la más alta dirigencia guerrillera.

“La idea es que va a seguir trabajando en la búsqueda de los jefes máximos, lo que llaman los objetivos de alto valor, pero no sólo en ellos”, pues las FARC han mostrado que “tienen una cultura organizativa y una mística que les permite superar” la muerte de sus más altos dirigentes, indicó Celis.

Desde el 2008, las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, comunistas) han perdido en operativos de las fuerzas armadas a Raúl Reyes, ex número dos; a Jorge Briceño ‘Mono Jojoy’, quien era el jefe militar; y a Alfonso Cano, su máximo comandante.

Además, su fundador y figura emblemática, Manuel Marulanda (Tirofijo), murió por causas naturales hace cuatro años.

A la muerte de Cano en noviembre pasado, Timoleón Jiménez alias ‘Timochenko’ asumió la jefatura rebelde y dirigió varias propuestas de diálogo al presidente Juan Manuel Santos, quien ha condicionado un acercamiento a la guerrilla al cese de los atentados, secuestros y reclutamiento de menores de edad.

Desde el 2002, las fuerzas armadas colombianas adelantan una política de lucha frontal contra las guerrillas que las arrinconó a las zonas más apartadas del país y limitó sus acciones de combate, llevándoles a privilegiar en los años recientes los ataques con explosivos.

Las FARC realizaron el año pasado 2.148 acciones armadas, 10 por ciento más que en el 2010, y muestra una tendencia al aumento progresivo, según un informe de Nuevo Arcoiris.

Ante esto, “las fuerzas militares han comenzado a acotar los territorios y a dar más responsabilidades a los comandantes en las zonas, que si ven que tienen la fuerza para actuar lo hacen”, explicó Eduardo Celis.

“Ubican un campamento de 35 personas y lo bombardean, lo que demuestra la capacidad de la fuerza pública y las fallas de las FARC”, añadió.

Pero a la vez, Torrijos espera una adaptación de parte de la guerrilla. “Quizás tarde algunas semanas, pero las FARC van a dejar de movilizarse de ese modo y es probable que en un tiempo no veamos más ese tipo de golpes” del Ejército, asomó.

Según cálculos del ministerio de Defensa, en lo que va del año los guerrilleros de las FARC que han muerto, han sido capturados o se han desmovilizado suman 600 sobre un total de cerca de 9.000 combatientes.

“Esa cifra representa cerca del 7% y es una cantidad importante. Lo que pasa es que las FARC recluta todos los días”, comentó Celis.

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