Calvary ChapelCuando Bob Coy llegó al sur de Florida hace casi 30 años para fundar el ministerio Calvary Chapel, no lucía del todo como un hombre de Dios.

Sin embargo, desde sus primeros días frente a las reuniones de los feligreses en una funeraria de Pompano Beach, este hombre de Las Vegas que anteriormente había confesado haber abusado de cocaína y haber sido mujeriego demostró tener un talento para mezclar las lecciones de la Biblia con la vida real, que dio lugar a una mega-iglesia con decenas de miles de seguidores.

“Lograba captar tu atención todo el tiempo”, cuenta Beverly Shrove, de 62 años de edad, quien es feligrés de Calvary Chapel desde hace 20 años. “Había algo en él que te hacía regresar”, dice Shrove.

Pero ante la sorpresiva renuncia de Coy por lo que los funcionarios de la iglesia han tildado de “falla moral en su vida”, algunos se preguntan si una de las iglesias más grandes de Florida podrá sobrevivir la pérdida de su carismático líder.

“Se me ocurrió porque Bob Coy era la fuerza que movía la iglesia. Me encantaba verlo”, dijo Janice Smothers, de 54 años, de West Palm Beach. “Podría tan solo ponerme a llorar. Pero esto es una lección. Veneramos a Jesucristo, no a Bob Coy. No creo que la gente se vaya”.

Mike Miller, portavoz de la iglesia, dijo el lunes que aunque el ministerio de radio, televisión y medios digitales de Coy, llamado Active Word (palabra activa) ha sido suspendido, tienen una amplia lista de pastores suficientemente capaces de remplazarlo.

Y desde ya, para remplazar a Coy en el servicio de Pascual de Calvary Chapel, programado para el 20 de abril en el estadio de la Florida Atlantic University, la iglesia ha reclutado a Franklin Graham, el evangelista hijo del pastor Billy Graham, dijo Miller.

John N. Vaughan, director del Megachurch Research Center en Missouri, dijo que la noticia de la renuncia de Coy era “real, realmente triste”, pero que “no tengo duda que la que iglesia sobrevivirá”.

“Las iglesias no crecen tanto debido a una figura popular en el púlpito. Llegan a ser tan grandes por las necesidades de la gente”, dijo Vaughan. Y Calvary Chapel, dijo, tiene una reputación de hacer justamente eso, con un enfoque “orientado a la misión”, para llegar a “las personas cuyas vidas están yéndose por el camino equivocado”.

El popular pastor presentó su carta de renuncia el jueves, dijo Miller. La noticia fue dada a conocer el domingo a través de la página web de la iglesia y ante un promedio de 7,500 personas que acudieron a una reunión especial por la tarde en la iglesia.

Coy, de 58, no se encontraba en la iglesia el domingo. Los pastores leyeron una carta escrita por él durante la reunión especial en la que decía cuánto lamentaba sus trasgresiones y dijo sentirse confiado de que la iglesia seguiría creciendo.

Miller se negó a comentar sobre la “falla moral” de Coy, a quien no se le pudo contactar el lunes para hacer comentarios sobre lo ocurrido. Tanto Coy, como su esposa Diane y sus dos hijos adolescentes viven en Coral Springs.

“El pastor Bob centrará toda su atención en su relación personal con Dios y con su familia”, dijo la iglesia en un comunicado.

Desde el púlpito y en entrevistas publicadas, Coy habló abiertamente sobre su turbulento pasado. Nacido en Michigan, comenzó a consumir cocaína, mientras estaba en el negocio de la música en Detroit, dijo, y siguió usándola después de perder su trabajo y mudarse a Las Vegas. Allí, consiguió un trabajo en el Jolly Trolley, un casino con bailarinas exóticas.

Con el “uso de la cocaína y el abuso del alcohol, y siendo mujeriego, pecaban muy seriamente en ese entonces”, dijo en una entrevista realizada en 1995.

Finalmente, dijo Coy, su hermano lo instó a buscar ayuda para cambiar su comportamiento autodestructivo.

(El Sentinel)

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