Buenos Aires, la capital, se caracteriza por poseer los centros comerciales más completos y variados del extenso territorio argentino. Para adquirir antigüedades, el lugar imperdible es San Telmo, la calle Defensa y sus alrededores en dirección a la exclusiva calle Alvear. Tango en Buenos Aires

Y si se trata de cuero, la más completa variedad de prendas, muebles y objetos de todo tipo están sobre la calle Florida o el barrio Villa Crespo. Dos opciones que, sin dudas, llevarán al visitante a obtener eso que tenía en mente y aún no había podido encontrar.

La ciudad tiene sinfín de galerías, ferias, peatonales y calles donde fabricantes y vendedores exhiben los mejores productos, en un escenario repleto de ofertas gastronómicas para descansar unos minutos y seguir, así como las más completa plaza hotelera y servicios de transportes para que no queda nada sin ver. En general, los comercios de los barrios más céntricos abren entre las 9 y poco más de las 20 horas, lo que permite hacer los recorridos pautados, sin problemas de horarios, de lunes a sábados. Los domingos, innumerables ferias reemplazan estos paseos en las plazas al aire libre.

La particularidad de Buenos Aires es estar siempre despierta, y eso la convierte en un destino elegido de manera incesante para las más variadas propuestas, entre las que se encuentran hacer shopping, escabullirse por las más antiguas galerías, observar las más extravagantes vidrieras y adquirir los mejores productos de primerísima calidad.

Tradición e historia

La Plaza Dorrego, a la altura de la calle Humberto I al 400, en el barrio de San Telmo, se convierte cada domingo entre las 10 y las 18 horas en una de las zonas más transitadas por paseantes locales y visitantes. Como un singular circuito, allí se encuentran desde fonolas, cajas musicales, billetes, monedas, bijou, bastones, libros usados, lámparas y miles de objetos con más de 40 años de historia y secretos. Ese es el requisito mínimo para formar parte de los 270 puestos de venta, todos los productos deben haber sido creados y usados antes de 1970.

Esa misma zona en tiempos de la colonia era conocida como Alto de las Carretas. Por 1820 alojó un mercado de alimentos y desde el 1900 lleva el nombre actual. Para que nada le falte a la jornada, alrededor de la plaza abrieron sus puertas cafés y restaurantes sobre viejos edificios del siglo XIX.

Por domingo, la tradicional plaza reúne a más de diez mil visitantes, en su mayoría extranjeros en busca de esos objetos preciados y en algunos casos de colección. Además, es posible encontrar artesanías de diversos tipos y espectáculos clásicos de tango, clases para los ávidos del baile nacional y también estatuas vivientes y músicos. En los alrededores, se conjugan además locales especializados en objetos de antigüedad – principalmente sobre la calle Defensa- donde podrán hacerse compras de mayor poder adquisitivo.

Otras de las zonas para continuar los recorridos es Recoleta sobre la avenida Alvear, y más cerca de Palermo se erige el clásico Mercado de Pulgas, en la calles Dorrego y Conde, de martes a domingos entre las 10 y las 19 horas. Un amplio y exótico galpón que funciona desde 1986 donde  se hallan curiosidades, muebles antiguos, obras de arte y hasta tarotistas que adivinan la suerte.

El mundo del cuero

Los cueros de diversos tipos y estilos son marca nacional, y en algunas zonas de Buenos Aires se han convertido en un verdadero emporio por las ofertas, los outlets, las fábricas que hacen prendas a medida en apenas dos horas y los objetos de primera calidad, que incluso, son exportados al mundo entero. Y para encontrar las mejores propuestas hay tres lugares específicos que no pueden dejar de visitarse en el paseo de compras:

-En pleno microcentro, sobre la calle Florida una amplia cantidad de marcas ofrecen a los compradores prendas y accesorios. Es la peatonal por excelencia de la City porteña, donde se suman una gran cantidad de librerías y cafés.

-Otras de las posibilidades, en esa misma zona, es la renovada Galerías Pacífico -en el cruce con avenida Córdoba- donde además de exhibirse en sus paredes destacadas obras maestras, incluye marcas de primerísimo nivel al mejor estilo europeo.

-Y si de ofertas y variedad se trata la calle por excelencia es Murillo -entre el 500 y el 700-, en el barrio de Villa Crespo, donde en la década de los ’90 se instalaron unos 50 locales y fábricas dedicadas de manera exclusiva a diseñar, coser y ofrecer productos en diversos tipos de cuero. También en las calles de sus alrededores, desde el clásico Murillo 666, el boom fue en ascenso mediante la venta a precios mayoristas para todos, con las mejores alternativas en calidad y estilo.

Dónde hospedarse

-Para hospedarse en Buenos Aires, entre los hoteles de primera categoría los costos varían en 170 y 460 dólares.

-En tres estrellas rondan los 75 y 100 dólares.

-Para opciones más económicas hay una amplia oferta de hostels, entre 36 y 45 dólares.

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