Un comienzo temprano de la temporada de lluvias ha generado una inusual manada de mosquitos que ha invadido a varios sectores del Sur de la Florida, motivo por el cual las autoridades han iniciado una intensiva fumigación.   

MosquitosUn clima más frío durante las últimas pocas semanas ha ayudado, pero cuando vengan de nuevo las fuertes lluvias, las agencias de lucha contra los mosquitos a lo largo del Sur de la Florida están preocupadas sobre el aumento de los riesgos de salud provenientes de algunas especies, incluyendo la fiebre del dengue, el virus del Nilo Occidental y la malaria. No se han informado este año de casos de esto en el Sur de la Florida – pero la temporada de los mosquitos no llega a su punto álgido sino hasta algún momento en julio.

Los condados combaten a los mosquitos con sustancias químicas que involucran sus propios riesgos, en particular al medio ambiente. Los insecticidas se rocían desde camiones y aviones – cuyas marcas más comunes incluyen B-Mist 30+30 y Dibrom – y contienen típicamente un “amplio espectro” de pesticidas como el naled o la permetrina.

Ellos pueden irritar los ojos o la piel de las personas expuestas a bajas concentraciones en nebulizaciones, pero son potencialmente tóxicos para la vida marina y acuática. Estudios han mostrado que pueden tener un efecto dominó en la red de alimentos marinos, al matar a los peces y las larvas de las conchas, pero también afectan a insectos deseables como mariposas en estado de extinción que viven en bosques costeros.

Esos impactos residuales hacen muy desafiante el controlar a los mosquitos en el Sur de la Florida. La cadena de islas de los Cayos de la Florida está rodeada por manglares, frágiles arrecifes de coral y camas de praderas marinas en aguas protegidas federalmente. Miami-Dade está rodeado por el Parque Nacional de los Everglades y el Nacional de Biscayne, y ambos prohíben la fumigación aérea y en camiones, al igual que muchos parques estatales.

“Es un balance que necesitamos caminar para la protección ambiental y proteger a las personas de los mosquitos”, dijo Michael Doyle, director del Distrito de Control de Mosquitos de los Cayos de la Florida.

Debido a las restricciones de que las sustancias químicas se rocíen cerca del agua, por ejemplo, el programa de control de los Cayos emplea mucho larvicida – una bacteria que se enfoca de forma selectiva en el desarrollo de la prole del chupador de sangre más común de la región, el mosquito de la marea de la sal negra.

Las operaciones de control del mosquito también toman pasos para limitar la exposición humana, al programar fumigaciones en las horas nocturnas o antes del amanecer que maximizan el impacto en los insectos y lo minimizan en las personas.

Mientras que los mosquitos de la marisma de la sal son principalmente una molestia, otras especies pueden ser más peligrosas, al transmitir varias identidades, incluyendo el dengue, una enfermedad molesta y parecida a la gripe que enferma anualmente a casi 50 millones de personas. En casos graves, puede ser fatal y no hay un tratamiento conocido.

El dengue, transportado por el mosquito llamado  Aedes aegypti, reemergió en Cayo Hueso en el 2009 con 27 casos, los primeros registrados desde 1945 en la parte continental de Estados Unidos. Otros 66 casos se confirmaron el año pasado. Desde el 2010, los condados de Miami-Dade, Broward y Palm Beach también han reportado un puñado de casos.

La amenaza es tan significativa que el distrito de los Cayos espera probar a un mosquito genéticamente modificado diseñado para aparearse y matar al  aegypti, un tratamiento controversial que no ha recibido aún una aprobación estatal y federal.

Hasta ahora durante este año, las inundaciones de “pollos centinelas” supervisados por el Departamento de Salud de la Florida no han mostrado indicadores de virus relacionados con los mosquitos.

Pero el riesgo de un brote hace que las agencias se mantengan alejadas de los enjambres con fumigaciones aéreas y camiones que toman de blanco a puntos concentrados, dijo Joseph Marhefka, administrador de la sección de control de mosquitos del Condado Broward.

“La mejor protección contra las enfermedades transmitidas por los mosquitos es evitar la exposición a sus picadas”, dijo Marhefka.

El clima es lo que da principalmente forma a la temporada anual de mosquitos del Sur de la Florida – tanto el dónde como el cuándo atacan los mosquitos.

“Los observamos de forma constante”, dijo Vásquez. “Aquí tratamos con dos cosas, la lluvia y la dirección de los vientos”. (El Nuevo Herald)

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