Dan Richey, un empacador y distribuidor de cítricos de Indian River, espera que haya más toronjas en las mesas de Corea del Sur, y Héctor Marulanda, un distribuidor de accesorios domésticos del Doral estaría feliz de ver aumentar Fabio Andradesus ventas de refrigeradores y hornos en Colombia.

Los ganaderos de la Florida, que venden sus terneros a los cebaderos del medio oeste, Texas y Oklahoma, donde son engordados y, finalmente, convertidos en filetes y hamburguesas, esperan beneficiarse con más ventas a Corea del Sur. Y los importadores de flores del sur de la Florida dicen que se ahorrarán cerca de $2 millones al mes en impuestos que ahora pagan sobre flores traídas de Colombia.

Los negocios de la Florida -grandes y pequeños- están a punto de aprovechar el potencial para el aumento de las ventas si los acuerdos de libre comercio con Corea del Sur, Colombia y Panamá, obtienen la aprobación del Congreso. Después de largas demoras, el gobierno del presidente Barack Obama envió los tres pactos comerciales al Congreso el lunes pasado. La votación soble los tratados está programada para el miércoles.

“El presidente Obama y la comunidad empresarial han hecho que el caso avance hacia su aprobación tan pronto como sea posible”, dijo la semana pasada Francisco Sánchez, subsecretario de Comercio Internacional de Estados Unidos, durante una escala en Miami en ruta hacia el Foro de Competitividad de las Américas en República Dominicana. “Los tres tienen los votos para su aprobación”.

Los acuerdos eliminarían los aranceles sobre todos los productos de los tres países en su comercio con Estados Unidos, y el presidente Obama los ha promocionado como creadores de empleo. El gobierno calcula que tan sólo el acuerdo con Corea del Sur va a generar $11,000 millones en comercio adicional y creará 50,000 puestos de trabajo.

Aunque los agricultores surcoreanos salieron a las calles de Seúl la semana pasada para protestar contra el pacto comercial con su país, es el tratado de libre comercio con Colombia el que enfrenta la mayor oposición en Estados Unidos. Sindicatos y defensores de los derechos humanos se quejan de que Colombia sigue siendo uno de los lugares más peligrosos del mundo para los sindicalistas. A pesar de un plan de acción aprobado por Estados Unidos y Colombia que establece un calendario para reformas específicas, dicen que es necesario realizar más para proteger a los sindicalistas.

Los sindicatos seguirán luchando contra los acuerdos comerciales hasta el último minuto, dijo Amaya Tune, una portavoz de la AFL-CIO. Más de 100 miembros del sindicato acudieron al Capitolio el martes pasado, en un esfuerzo por persuadir a los miembros del Congreso para votar en contra de los acuerdos.

Para tratar de convencerlos, la administración insistió en que la renovación de la Asistencia para el Ajuste del Comercio, un programa que ofrece capacitación y otros beneficios a los trabajadores desplazados por la competencia extranjera, pase en el Congreso junto con los pactos comerciales.

Pero Tune dijo que eso no era suficiente para ganar el apoyo de los sindicatos, y que no sería necesario si los acuerdos comerciales crearan realmente puestos de trabajo.

Sin embargo, los acuerdos comerciales tienen apoyo bipartidista, y es probable que naveguen con buen viento a través del Congreso. Ambos senadores de la Florida, el demócrata Bill Nelson y el republicano Marco Rubio, apoyan los acuerdos, al igual que la mayoría de los miembros de la Cámara procedentes de la Florida.

Fabio A. Andrade, fundador y presidente del Centro de la Comunidad de las Américas en Weston (En la gráfica) , cuenta con una rápida aprobación. Andrade ya ha programado una serie de seminarios a partir de mediados de noviembre para explicar las oportunidades que los pactos ofrecen a las pequeñas empresas.

Andrade -que es el gerente local de Aires, una aerolínea que vuela a diario entre Fort Lauderdale y Bogotá- también espera que el tráfico aéreo se beneficie de la aprobación del acuerdo con Colombia. “Definitivamente”, dijo. “Ahora la gente buscará en Colombia nuevas oportunidades de negocios”.

Marulanda -propietario y presidente de Impel Appliances Gallery, que vende las marcas de lujo Sub-Zero y Wolf- también prevé más negocios. Los aranceles de Colombia de entre 17 y 35 por ciento sobre sus productos, hacen que ahora sea difícil competir. “Yo vendo unas 10 piezas al mes en Colombia”, dijo Marulanda. “Con el TLC, vamos a vender cientos”.

Bill Johnson, director del Puerto de Miami, espera que el puerto se beneficie de los tres acuerdos, en especial con los $2,000 millones en mejoras de infraestructura actualmente en marcha en el puerto.

“A corto plazo, Colombia tiene el mayor potencial de crecimiento”, dijo. “A largo plazo, podríamos esperar un crecimiento muy bueno de Corea del Sur”.

Panamá es un mercado más pequeño, pero con la expansión del Canal de Panamá, se convertirá en algo más que un centro de transbordo, dijo Johnson, y “podría haber un impacto a largo plazo muy interesante de un acuerdo de libre comercio”.

La administración de Obama calcula que cada $1,000 millones en las exportaciones de mercancías nuevas generan más de 6,000 puestos de trabajo en el país, y que cada $1,000 millones en exportaciones de nuevos servicios generan cerca de 4,500 nuevos puestos de trabajo.

Johnson dijo que eso significará puestos de trabajo adicionales para camioneros, agentes de aduanas e intermediarios de carga, transportistas, estibadores, agricultores y una amplia gama de empresas que participan en el comercio internacional.

Pero ninguno de esos nuevos puestos de trabajo se abrirá de inmediato.

Como se han hecho cambios en los tres acuerdos, especialmente en los pactos con Colombia y Panamá, una vez que sean aprobados por el Congreso de Estados Unidos, van a tener que volver a las legislaturas de los tres países para su ratificación. Luego habrá un retraso, mientras se pone en vigor el marco de para implementar los acuerdos.

Todo el proceso podría tomar 18 meses, dijo Christine Boldt, vicepresidenta ejecutiva de la Asociación de Importadores de Flores de la Florida. Es por eso que los importadores locales de flores se alegran de que se haya añadido una medida cautelar al TLC con Colombi

Pero los aranceles sobre todos los productos no serán eliminados de la noche a la mañana. La tarifa surcoreana de 54 por ciento sobre el jugo de naranja congelado desaparecerá tan pronto como el acuerdo de libre comercio se implemente, por ejemplo, pero el arancel de 30 por ciento sobre las toronjas se reducirá en cinco cuotas iguales durante cinco años. Con algunos productos, tendrán que pasar 10 años antes de que todos los aranceles sean eliminados.

Incluso sin que el TLC con Corea del Sur esté en funcionamiento, la Florida ha estado cortejando a los 49 millones de consumidores de ese país. Durante la primavera pasada, el Departamento de Agricultura de la Florida y el Departamento de Cítricos realizaron una promoción de la toronja en las cadenas de supermercados E-Mart y Hyundai, de Corea, entregando tajadas de frutas frescas a los compradores.

“Corea es sin duda un mercado prometedor y capaz para nuestras exportaciones. Nuestros productores están muy interesados”, dijo Nancy Brown, directora de marketing internacional del Departamento de Cítricos. Durante la temporada pasada, la Florida exportó 235,000 cajas de toronjas a Corea del Sur, lo que hizo de este país un mercado de primordial importancia.

A principios de la década de 1990, Corea del Sur era un mercado en expansión para las exportaciones de toronjas de la Florida, dijo Richey, presidente de Riverfront Citrus Packing, de Vero Beach. Sin embargo, los agricultores coreanos, dijo, se valieron del temor al alar, una sustancia química utilizada en algún momento en Estados Unidos en las manzanas, para mantener las toronjas fuera del mercado y conservar más espacio para la venta de frutas locales. “Nosotros nunca utilizamos alar; no tiene ninguna aplicación en los cítricos”, dijo.

Lentamente a lo largo de los últimos años, dijo Richey, Riverfront ha comenzado a reconstruir su negocio de toronjas en Corea del Sur. “Cualquier reducción de los aranceles mediante el TLC, será un gran beneficio para nosotros en términos de acceso a los mercados”, dijo.

La Asociación de Ganaderos de la Florida también tiene designios para el mercado de Corea del Sur. “El mercado coreano es enorme; es ya el cuarto [mercado] más grande en términos de valor para las exportaciones estadounidenses de carne vacuna y de cerdo”, dijo Jim Handley, vicepresidente ejecutivo de la asociación. Aunque la Florida no exporta carne directamente, “cada vez que un mercado se abre, algo nos toca a nosotros”, dijo Handley.

Erika Bolstad informó desde la oficina de McClatchy News Service en Washington. (El Nuevo Herald)

 

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