Cuando Rick Scott se postuló a la gobernación prometió reducir la burocracia estatal, el impuesto a las empresas y las regulaciones a las empresas. Como resultado, Florida se convertiría en un estado que atraería nuevas compañías y crearía más empleos.

“Vamos a gobernar este estado como si fuera una empresa”, dijo Scott en octubre del 2010 en Panama City.

Rick ScootGanó las elecciones y redujo la envergadura del gobierno estatal, así como el impuesto a las empresas y las normas a las corporaciones. Y ahora es uno de los políticos más impopulares del país. Una encuesta realizada en diciembre por Public Policy Polling de Carolina del Norte, que trabaja fundamentalmente con demócratas, mostró que el índice de aprobación de Scott era de 26 por ciento, el más bajo de cualquier gobernador del país. Otra encuesta realizada en mayo por la Universidad Quinnipiac, institución no partidista de Connecticut, mostró su índice de aprobación en 29 por ciento.

Pero Scott dice que sus políticas están funcionando. Como prueba, cita una reducción en el desempleo y un crecimiento en la creación de empleos. “Hemos podido beneficiar a los floridanos en el 2011”, escribió Scott en una declaración a fines de año.

Un análisis de información del Florida Center for Investigative Reporting revela que las alegaciones de avance del gobierno de Scott son prematuras, incluso inexactas.

Según estadísticas de empleo federales y estatales, estudios académicos, pronósticos económicos y entrevistas con analistas, información que no se ha difundido ampliamente, el FCIR concluye que:

No hay pruebas de que las políticas de Scott sean responsables de crear ningún empleo en la Florida en los últimos 12 meses.

El índice de desempleo baja porque muchos floridanos han dejado de buscar empleo y ya no los cuentan como desempleados.

Las fuertes reducciones en el gasto estatal han afectado aún más a los pobres y los desempleados, y a su vez las municipalidades donde viven.

La mayoría de los nuevos empleos se han creado en los sectores de bajos salarios.

Los ingresos han bajado entre los trabajadores más pobres.

La pobreza ha aumentado.

Florida tiene una de las mayores cifras de habitantes sin seguro médico del país.

Mientras tanto, Scott ha eliminado el impuesto empresarial para la mitad de las empresas que lo pagaban y trabaja en eliminarlo para otra cuarta parte que todavía contribuye. También rechazó fondos federales para implementar una nueva ley de servicios médicos a la que se opone, lo que significó la pérdida de millones de dólares.

Creación de empleo

Scott, que nunca antes había ocupado un cargo electo, hizo campaña con la promesa de crear 700,000 empleos en siete años por encima de lo que se había pronosticado. Desde entonces se ha retractado de esa alegación, señalando que lo que quiso decir es que crearía 700,000 empleos, algo que economistas estatales habían pronosticado. Scott también se atribuye lo que alega es una mejoría del mercado laboral en Florida.

“Hasta el momento hemos avanzado mucho”, dijo a sus partidarios recientemente, refiriéndose a la baja del desempleo.

“Parece que Florida marcha por buen camino”, escribió la secretaria de Prensa de Scott, Lane Wright, en un mensaje electrónico el 14 de diciembre de 2011. “Aunque el índice de desempleo nacional virtualmente no ha cambiado (una baja de 9.1 a 9 por ciento), el desempleo en Florida ha bajado de 12 por ciento antes que el gobernador Scott asumiera el cargo, a 10.3 por ciento en octubre. Hemos creado más de 118,000 empleos en el sector privado. Si se toman en cuenta la pérdida de empleos en el sector público, tenemos un aumento neto de más de 106,000 empleos”.

(Desde que Wright escribió esos comentarios, el índice federal de desempleo ha bajado a 8.6 por ciento y el de Florida a 10 por ciento. El gobernador emitió una declaración por fin de año en que afirmó: “Florida ha creado 120,000 empleos en el sector privado”).

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