Un sorprendente auge de nuevas inversiones privadas por unos $50 millones en el último año ha generado un alentador panorama comercial en Hialeah gracias a la llegada de una veintena de cadenas comerciales y nuevas fábricas que buscan aprovechar el potencial económico de esa ciudad.

El boom de inversiones en Hialeah responde de un lado a su proximidad al Puerto de Miami y al Aeropuerto Internacional de Miami, ubicación estratégica ante el cada vez mayor comercio internacional del sur de la Florida como puente financiero entre Estados Unidos y América Latina, dijo el economista Jorge Salazar Carrillo.
Ejemplo de ello es la inversión de $4.5 millones de Damo USA, una fábrica de galletas de capitales bolivianos que adquirió un almacén abandonado de 40,000 pies cuadrados en el oeste de Hialeah, a sólo unas cuadras de Okeechobee Road, vía rápida que conduce hacia el puerto y el aeropuerto.

De otro lado, Salazar Carrillo destacó el poder de compra de Hialeah, una ciudad vieja con una población trabajadora que en un importante porcentaje ha cumplido con pagar la totalidad de sus hipotecas de vivienda.
“La población de Hialeah no tiene en promedio ingresos muy altos, pero compra, le da una dinámica a la economía local”, dijo Salazar Carrillo. “Muchas de estas personas ya terminaron de pagar sus casas y tienen dinerodisponible para invertirlo o gastarlo en otros rubros”.

Varios locales abandonados en la Calle 49, la más comercial de Hialeah, fueron comprados para levantar las nuevas instalaciones. La cadena de tiendas Walmart planea culminar en febrero la remodelación del local donde antes funcionaba la quebrada cadena de electrodomésticos Circuit City, a la altura de la avenida 4 del oeste.
En la misma calle 49, las cadenas de restaurantes Olive Garden y Long Horn, a la altura de la avenida 13, invertirán $4.5 millones y crearán cerca de 150 empleos.

El director de Desarrollo Económico de Hialeah, Mario Arús, dijo que esta ola de inversiones generará cerca de 3,000 empleos, lo que permitirá enfrentar el desempleo existente en Hialeah, que estima en más del 15 por ciento.
“Para hacerle frente al desempleo tenemos que atraer capital privado”, enfatizó Arús.
Arús señaló que un factor clave para estimular la llegada de nuevas inversiones es la otorgación de incentivos tributarios, así como impulsar una política municipal que agilice la entrega de licencias de construcción y funcionamiento.
“Para atraer capitales hay que darle todas las facilidades necesarias a los inversionistas”, dijo Arús. “Hay que desenredar la burocracia y abrirles las puertas a los inversionistas”.
El alcalde de Hialeah, Carlos Hernández, destacó que esa política proactiva ha llevado a que empresas que pensaban abandonar Florida finalmente decidan mudarse a Hialeah. Ese es el caso de Bullet Line, empresa del noroeste de Miami.

Esta fábrica especializada en la producción de artículos promocionales como lapiceros, llaveros, vasos, bolsas y mochilas con logotipos empresariales, empleará a 600 personas.
“Esta empresa estaba a punto de mudarse a otro estado”, dijo Hernández. “Conversamos con ellos y al final los convencimos para que vengan a Hialeah”.
Hernández destacó también el desarrollo del complejo turístico en el hipódromo Hialeah Park, donde se construye un casino. El proyecto es ejecutado por el empresario John Brunetti y en la etapa de construcción generará unos 1,000 empleos.
Agregó que el jueves la Ciudad fue informada de que la cadena de restaurantes Hooters decidió en abrir un local en la Calle 49. También abrirá un restaurante de la cadena Golden Corral.
En diciembre la cadena de gimnasios L.A. Fitness inauguró su más grande sede del estado de la Florida en plena Calle 49. Su local de 60,000 pies cuadrados ya cuenta con 2,500 clientes inscritos, aseguró su gerente general Roberto Herrada.
“La respuesta del público ha sido fantástica”, dijo Herrada. “Es impresionante cómo la gente ha venido a inscribirse masivamente”.

En el giro de los gimnasios, Hialeah representa un mercado alentador que no había sido satisfecho en toda su potencialidad. Con una inversión de casi $15 millones en la reconstrucción de un antiguo supermercado fueron habilitados salones con cientos de modernos equipos estacionarios con monitores de 50 canales de televisión y una piscina temperada.
Ahora L.A. Fitness busca acoger a todo tipo de público, desde jóvenes hasta ancianos que quieren mantenerse en forma.
“Creo que gracias a mis quejas L.A. Fitness vino a Hialeah”, dijo Luis Fuentes, un retirado de 66 años. “Antes, para ir al gimnasio tenía que manejar hasta Doral. Ahora ellos vinieron y les está yendo muy bien”. (El Nuevo Herald)

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