El Loco BarreraHoras después de que Daniel el ‘Loco’ Barrera fue detenido en San Cristóbal (Venezuela) -el martes pasado-, en Miami se desató una ofensiva para su defensa.

Dos bufetes de abogados que aspiran a quedarse con su caso rastrearon los tres indictments que tiene abiertos en EE. UU., incluido uno con sello de secreto que -al igual que el del general de la Policía (r.) Mauricio Santoyo- incluye nombres que aún no se quieren divulgar. 

La idea es centralizar los tres expedientes en la corte sur de Nueva York y estar preparados para cuando llegue extraditado de Colombia, para entrar a negociar y evitar una condena de 30 años”, explicó uno de los abogados.

EL TIEMPO tuvo acceso a los procesos y estableció que en esa corte acusan a Barrera de ser el principal comprador de coca de las Farc -30 toneladas al mes-, guerrilla a la que acusan del atentado en un restaurante de Bogotá (2003) en el había tres ciudadanos estadounidenses. 

El documento dice que, producto de sus alianzas con las Farc, las Auc y las bandas criminales, Barrera controla todos los narcolaboratorios en los Llanos, los cuales producen 400 toneladas año y nutren al cartel de ‘los Zetas’ de México.

El capo, que se inició como ‘cocinero’ de laboratorios en Guaviare y ganó poder durante la zona de distensión, aparece en interceptaciones sellando negocios con esa sanginaria organización a la que le abrió las puertas en Colombia. Hay siete episodios documentados sobre esos nexos. 

Socio de US $10 millones

El segundo proceso que enreda a Barrera está en el distrito este de Nueva York; la fiscal Loretta Lynch le endilga 18 operaciones de lavado entre 2002 y 2010, en las que él y sus socios -entre ellos Claudio Silva, el ‘Patrón’- blanquearon 180 millones de dólares e introdujeron 920 toneladas de coca. En este caso, su socio Augustín Caicedo entregó 114 millones de dólares y logró una condena de 10 años.

Por eso, además del indictment sellado, el que más preocupa a Barrera es el que se le abrió en la Florida en 2010 por mover droga desde Venezuela y Guatemala a EE. UU. y Europa, junto con los hermanos Fernández Barrero, ‘los Gorditos’. La condena en este caso puede ser de hasta cadena perpetua, que aunque no se prevé en el acuerdo de extradición con Colombia, le complica la negociación.

De hecho, para facilitarla, EE. UU. espera que Barrera entregue a su socio Fernando Meyerdoff, el ‘rey de los submarinos’, por el que ofrecen 10.000 millones de pesos; desmantele su red en Uruguay y Argentina, y que entregue a sus contactos en México.

Pero también están interesados en que revele cómo obtuvo por años, junto con otros narcos, protección de oficiales de la Policía en Colombia y de militares en Venezuela.

Desde el 2007 estaba protegido en Apure por un oficial chavista. Creemos que él y la ‘Oficina de Envigado’ dieron datos de su paradero“, dijo un emisario del capo. Y aunque se pagarán recompensas por esta captura, EE. UU. da fe de que es fruto de una larga operación de inteligencia de tres agencias extranjeras y de oficiales de la Policía de Colombia.

Se movía en 35 taxis

Para moverse entre Bogotá y sus laboratorios en el oriente del país, Daniel Barrera tenía una red de 35 taxis y una empresa de ambulancias. Para no dejar rastro, sus cinco hijos aparecen registrados con el nombre de otro padre. Hace un mes, con pasaportes falsos, visitó al mayor en Brasil y a su pequeña hija en Argentina. (El Tiempo)

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