Carlos LópezUn alto funcionario municipal de Hialeah que había sido promovido por el alcalde Carlos Hernández en remplazo de otro empleado señalado como un opositor a su filosofía de trabajo, fue arrestado en diciembre por consumo de drogas en Fort Lauderdale poco después de introducirse en el recto una pipa de cristal que utilizaba para inhalarlas, según documentos públicos.

Carlos López, de 45 años y quien al momento de su arresto se desempeñaba como director del Departamento de Adquisiciones de Hialeah, fue detenido el 29 de diciembre por consumir metanfetaminas mientras conducía en el downtown de Fort Lauderdale.

“López se veía temblando y sudoroso. Su rostro estaba enrojecido, aparentemente su temperatura corporal se elevó y sus pupilas se dilataron”, indicó el reporte de arresto firmado por el agente policial R. Goderstad. “Cuando López buscaba su licencia de conducir observé cómo involuntariamente se contraían sus músculos faciales y cómo repetía lo que decía. Esos son síntomas consistentes de que estaba bajo la influencia de metanfetaminas”.

López rehusó comentar sobre el caso. El informe de su arresto indica que debió ser trasladado a un hospital para extraerle la pipa del cuerpo.

El arresto en Fort Lauderdale no es el primer incidente que López protagoniza desde que en abril de 1997 inició su trayectoria laboral en la Ciudad de Hialeah. En octubre del 2005, fue suspendido casi un mes también por consumo de drogas. En esa ocasión acordó someterse a un programa preventivo, según su legajo personal archivado en el Departamento de Recursos Humanos de la Ciudad de Hialeah.

En noviembre de 1997, de acuerdo con el mismo legajo, López fue suspendido por 30 días, pero no se detallan los motivos. Luego, un año después fue suspendido por dos días.

El alcalde Hernández no respondió el lunes a un pedido de entrevista con el Nuevo Herald para que explicara si conocía los antecedentes de López antes de promoverlo y nombrarlo en septiembre del 2011 como nuevo director del Departamento de Adquisiciones de la Ciudad de Hialeah, en reemplazo de Mike Flores, quien según varias fuentes municipales habría sido obligado a renunciar por presiones políticas.

MEDIDAS ADMINISTRATIVAS

De manera escueta, Arnie Alonso, jefe de despacho de Hernández, dijo el lunes que la Ciudad de Hialeah había tomado “medidas administrativas apropiadas” en el caso de López y que se encontraban a la espera de los procedimientos judiciales por el caso de Fort Lauderdale. López no fue despedido y labora actualmente como Superintendente de Operaciones y Administración de Propiedades del gobierno municipal.

En el 2011, Hernández —quien se encontraba en campaña para permanecer en la alcaldía—, rechazó que Flores hubiera sido víctima de alguna represalia. Sobre López, el alcalde dijo aquella vez que era un empleado “con las calificaciones suficientes para dirigir el departamento”.

“Mi filosofía es darles los mejores servicios a los ciudadanos y a veces hay personas que tienen distintas filosofías”, comentó el alcalde en esa ocasión. “Él [Flores] se retiró y fue una decisión que tomó después de que tuvimos una conversación”.

Una de las responsabilidades de Flores era el mantenimiento de los complejos de viviendas públicas, las cuales concentran a cientos de ancianos de bajos recursos considerados claves por a su activa participación en los procesos electorales en Hialeah. Esa responsabilidad fue asumida plenamente por López.

Poco antes de la salida de Flores, Hernández también despidió a Israel Gómez y a Bienvenido Barrios, dos empleados temporales bajo la supervisión de Flores, quienes permitieron ingresar a edificios de vivienda pública a Raúl Martínez —quien entonces competía en las elecciones contra Hernández— y a bomberos que lo apoyaban en su campaña política.

EL ARRESTO

El informe de arresto de la policía de Fort Lauderdale indica que el agente Goderstad vio cuando el Hyundai del 2008 de López se desplazaba despacio por la avenida 4 del noroeste y varios hombres se acercaron al vehículo, pero luego huyeron al ver a la patrulla. López aceleró a 50 millas por hora en una zona residencial donde el límite es de 25, y Goderstad lo detuvo.

Goderstad sospechó que López estaba bajo la influencia de drogas y llamó a un agente de la Unidad de Detección de Narcóticos K9. Al lugar llegó el oficial Loughran quien corroboró que un pequeño recipiente de metal contenía la metanfetamina.

Durante la inspección, a Goderstad le llamó la atención que López tuviera el pantalón desabotonado por lo que le preguntó si ocultaba algo. López inicialmente lo negó, pero luego le confesó la verdad al agente Loughran.

“Loughran empezó a hablar con López y admitió que tenía la pipa de cristal para la metanfetamina oculta en la cavidad anal”, indica el reporte. “López dijo que se la colocó en el recto mientras era detenido, así no se la encontrarían si se le inspeccionaba el vehículo”.

López fue trasladado al Hospital General de Broward , donde le fue removida satisfactoriamente la pipa.

LA TRANSFERENCIA

Un par de semanas después del arresto, López fue transferido del cargo de director de Adquisiciones —que funciona en el cuarto piso del edificio municipal y contiguo a la oficina del alcalde—, a la posición de Superintendente de Operaciones y Administración de Propiedades, en el Departamento de Construcción y Mantenimiento, en el este de Hialeah.

El legajo personal de López no precisaba si la transferencia mereció una reducción salarial. El salario más actual allí registrado indicaba que López ganaba $28.70 por hora.

A mediados de febrero, cuando un reportero de El Nuevo Herald le preguntó a Hernández los motivos de la sorpresiva transferencia, el alcalde dijo que era parte de una reestructuración.

Sin embargo, documentos firmados a principios de febrero revelan que López firmó con el alcalde un acuerdo de “Última Oportunidad” por el arresto ocurrido en Fort Lauderdale.

Ese acuerdo ocurrió seis meses después de que Edith Galloza, una empleada que coordinaba el mantenimiento de las viviendas públicas, decidiera renunciar intempestivamente denunciando maltratos de parte de López.

Según un informe de la directora de Recursos Humanos, Melissa Negrón, Galloza y López llegaron a su oficina bastante alterados el 26 de junio del año pasado.

“Carlos empezó a explicarme porqué venía a verme. Edith interrumpió a Carlos”, indica un reporte de Negrón dirigido al alcalde Hernández. “Entonces, Carlos se paró, le apuntó con su dedo y le dijo ‘Cállate la put… boca’. Luego ella empezó a llorar y llorar diciendo ‘¿ves? Yo no puedo más, quiero jubilarme’ ”.

Por ese caso, López sólo recibió un memorando de Hernández, quien calificó sus acciones de no profesionales, rudas y completamente inaceptables, según documentos municipales.

William Grondnick, quien hasta el viernes se desempeñó como abogado municipal de Hialeah, dijo la semana pasada a un reportero de El Nuevo Herald que López es un empleado valioso de ese ayuntamiento. Grondnick agregó que Galloza se precipitó en renunciar a pesar de las recomendaciones de la propia Negrón.

Respecto al reciente arresto en Fort Lauderdale, Grodnick dijo que fue un incidente de la vida privada de López ocurrido un domingo de fin del año 2013, cuando las oficinas del gobierno de la Ciudad de Hialeah estaban cerradas.

De acuerdo con una empleada de la Oficina de Comunicaciones de la Fiscalía Estatal de Broward, el caso del arresto por drogas de López se encuentra activo y ha sido programada una audiencia para el miércoles 7 de mayo.

(El Nuevo Herald)

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