**Sale a la venta primer libro sobre los venezolanos emigrantes en Norteamérica. Un tema vibrante en la sociedad venezolana abarca el por qué se fueron, cómo viven, qué problemas encuentran y cómo los resuelven. Está disponible en www.amazon.com

La primera vez que el periodista Carlos Subero trató el tema de la emigración de venezolanos fue en 1997, cuando compró en Estados Unidos de América (EUA) las bases de datos de todos los inmigrantes legales en ese país.

Así aparecieron sus primeros reportajes, que hablaban sobre los venezolanos.  Los lectores reaccionaron llenándolo de correos electrónicos. Eran en su mayoría jóvenes que querían saber más sobre la vida de los emigrantes. El fenómeno se incrementó. En mayo de 2010 publicó otro artículo en su blog, y en los primeros días entraron a leerlo miles internautas. Y todos los días siguen entrando decenas de lectores a través de los buscadores. Allí se convenció que era necesario este libro. Renunció a su trabajo en 2011 y se instaló en Atlanta, desde donde escribió La Alegría Triste de Emigrar, un relato acerca de la vida de los venezolanos en Estados Unidos y Canadá.

Allí trata sobre por qué estos nuevos emigrantes se fueron, cómo eligieron el país y la ciudad dónde vivir, qué problemas encontraron y cómo los resolvieron, cómo sienten a su nuevo país y cómo ven ahora a Venezuela.

La Alegría Triste de Emigrar  se basa en datos oficiales y actualizados sobre los venezolanos en ambos países: cuántos son, qué edad tienen, dónde están y de qué profesiones son. Algunas informaciones el autor las obtuvo de minuciosos recorridos por páginas web oficiales. Otras fueron expresamente solicitadas por él a los respectivos gobiernos de Canadá y EUA. Por ello, la investigación reporta estadísticas inéditas.

El libro está a la venta a través de www.amazon.com y en las librerías de Venezuela Tecni-Ciencia y Alejandría.

El autor mezcla lo frío y racional de las estadísticas con lo cálido y emotivo de los relatos de 25 emigrantes, sopesado con reportajes desde 5 ciudades. Algunas entrevistas son de alto impacto, pero en general, el cúmulo de historias encaja en un cuadro pleno de la venezolanidad que vibra  aun muy lejos de la patria.

El autor vivió seis meses en Atlanta, Georgia, y durante ese lapso viajó a Doral, Orlando y Melbourne en Florida. También se encontró con venezolanos en Houston, Texas, y además visitó Birmingham, Alabama, donde cubrió una multitudinaria manifestación en contra de las leyes que enfrentan la inmigración ilegal. Es el drama que acompaña el fenómeno de la emigración.

No es un libro sobre la política venezolana. Pero la política no está ausente. Está casi siempre como un telón de fondo a través de los relatos. Y se concentra y profundiza cuando Subero analiza el caso de los más de 8 mil 600 venezolanos asilados en los Estados Unidos y otros pocos refugiados en Canadá. Con un documento inédito, el autor presenta una investigación sobre cómo los jueces norteamericanos deciden los casos de asilo de los ciudadanos venezolanos en comparación con los de otros países.

El autor no juzga. Fundamenta sus afirmaciones y permite que los emigrantes le hablen a sus compatriotas a través de su investigación.

El periodista Mario Villegas, quien es prologuista de la obra, señala: “Los comentarios y consideraciones que formula Subero, los datos y documentos que publica, pero sobre todo los relatos y entrevistas que recoge, ofrecen al lector amplia materia prima para el conocimiento, la reflexión la sorpresa, la admiración, la tristeza, la indignación, la vergüenza y hasta el divertimento”.

Lo que define la carrera periodística de Carlos Subero es la aplicación de técnicas de la investigación social. Lo aprendió en la Universidad de Carolina del Norte donde fue discípulo de Philip Meyer, el gurú del Periodismo de Precisión. Fue reportero y jefe de Información política en El Diario de Caracas, y luego reportero político en El Universal, donde perteneció a la unidad de Investigación. Allí destacó con sus trabajos en materia electoral, en análisis de encuestas políticas y en el diseño y realización de censos de opinión parlamentarios. Desde 1997 desarrolló investigaciones con bases de datos oficiales sobre temas hasta entonces inéditos en el país, como el financiamiento de campañas electorales. También fue coordinador de corresponsalía del diario La Calle en Caracas. Ha sido conferencista en Washington, Tokio y Lima en temas de periodismo y política.

En medio de la polarización política en Venezuela, Subero ha intentado mantener posiciones equilibradas y con sustento. Ha sido profesor tanto en la gubernamental Misión Sucre como en el diplomado de periodismo de investigación del Instituto Prensa y Sociedad (Ipys). Es miembro de Investigative Reporters and Editors (IRE) y del International Consortium of Investigative Journalists (ICIJ), de Washington.

 La Alegría Triste de Emigrar viene a llenar un vacío en el análisis de un fenómeno social venezolano que por su crecimiento ha venido adquiriendo mayor trascendencia nacional.

Los interesados en contactar al autor pueden hacerlo a través del correo electrónico: spasky4@gmail.com

La alegria triste de emigrar/Carlos Subero

 

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