El rostro del presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, se está volviendo familiar en América Latina. Ahmadineyad visita por quinta vez la región desde 2007 dentro de una gira de cinco días que incluye escalas en Venezuela, Cuba, Ecuador y Nicaragua.

En medio de las clic tensiones del posible cierre del Estrecho de Ormuz y cercado por las sanciones internacionales que buscan frenar su programa nuclear, Irán se acerca a sus amigos en la región. Pero ¿qué es lo que busca?

Ahmadineyad se entrevista este lunes con Hugo Chávez, el martes con Daniel Ortega en Managua con motivo de su toma de posesión, el miércoles visitará La Habana y finalmente cerrará su gira el jueves con una visita a Rafael Correa en Ecuador.

Fuera del periplo queda Brasil, que se ha desmarcado de las relaciones con Irán desde que Dilma Rousseff asumió la presidencia, a pesar de que Irán ya ha superado a Rusia como el principal importador de carnes brasileñas.

Tanto el gobierno estadounidense como expertos en la región señalan que Ahmadineyad busca aliados para intentar eludir las sanciones económicas por su programa nuclear y acceder urgentemente a mercados de materias primas.

En el último año, la moneda iraní se ha depreciado más de un 60% y a finales de enero se espera que los ministros de la Unión Europea sumen nuevas sanciones económicas contra Teherán.

Así mismo, subrayan, Ahmadineyad busca apoyos a su programa nuclear.

Inversiones en la región

Preguntas clave: las sanciones contra Irán

Amir Paivar, del Servicio Persa de la BBC, explica de qué se tratan las sanciones impuestas por la comunidad internacional contra Irán, cómo afectan al país y qué hace Teherán para hacerles frente.  

Según un informe presentado en noviembre por el Centro para la Estrategia y los Estudios Internacionales, un grupo de investigación con sede en Washington, Irán tiene interés en explotar minas de uranio tanto en Venezuela como Ecuador a cambio de invertir millones de dólares en proyectos de desarrollo económico para la región.

En los últimos años, Irán ha abierto sucursales bancarias y empresas de transporte en Venezuela y sus inversiones en Ecuador han pasado de US$6 millones a US$168 en un año.

Su presencia económica aumenta a pesar de que países como Nicaragua todavía esperan que se vea cumplida la promesa de Ahmadineyad de invertir US$350 millones en la construcción de un puerto de aguas profundas.

“Teherán busca capitalizar desde hace mucho tiempo los sentimientos anti-estadounidenses desde un punto de vista comercial y diplomático con países como Venezuela que están dispuestos a apoyarle”, señala Jonathan Marcus, corresponsal de la BBC.

Douglas Farah, investigador de la Agencia de Defensa del Pentágono para la Reducción de Amenazas, presentó un informe a la Cámara Nacional de Seguridad de EE.UU. en el que describe los intereses de Irán en la región.

De acuerdo con Farah, Irán busca acceso a infraestructuras y a los recursos mineros y naturales de la región.

Irán busca amigos

Pero mientras Ahmadineyad exhibe músculo en América Latina y es recibido con los brazos abiertos por mandatarios como el presidente venezolano Hugo Chávez, quien le abrió las puertas de la región hace seis años, su patio local empeora.

La economía iraní se deteriora rápidamente mientras aumentan los precios de los alimentos y el descontento de la población. En ese sentido algunos expertos consideran que el interés de Irán en la región es más un síntoma de su debilidad interna que de su poderío.

En este contexto, el líder iraní estaría buscando apoyos en medio del aislamiento internacional y local. Ahmadineyad ha perdido el respaldo del líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, mientras que Siria, su mayor aliado en Medio Oriente, vive su propio caos.

Chávez, que defiende la visita de Ahmadineyad y los compromisos adquiridos como parte de la autonomía de cualquier país (desde 2006 Venezuela e Irán han firmado cerca de 300 acuerdos de cooperación), y subraya los aspectos positivos de su relación con Irán mientras describe al líder iraní como “un hermano que resiste a las agresiones del imperialismo y el colonialismo”.

Por su parte, Ahmadinejad asegura que la cultura de la región y sus demandas históricas son parecidas a las del pueblo iraní.

Recelos en EE.UU.

Sin embargo, uno de los principales temores de países como EE.UU e Israel es que detrás de la presencia iraní se esté tejiendo una red de agentes para socavar sus intereses en la región.

“Los think-tanks más conservadores de EE.UU. sostienen la idea de que el gobierno iraní está enviando a la región oficiales de la Fuerza Quds, el brazo externo de la guardia revolucionaria de Irán”, detalla Marcus.

Este domingo el gobierno estadounidense a la cónsul venezolana en Miami, Livia Acosta.

El Departamento de Estado no expuso las razones de esta decisión y, por el momento, no ha habido una reacción oficial del gobierno venezolano.

Recientemente, un reportaje de la cadena de televisión estadounidense Univisión relacionó a la diplomática con un presunto plan para realizar ataques informaticos contra webs oficiales estadounidenses.

Dentro de su acercamiento a América Latina, recientemente, el gobierno iraní abrió un canal de noticias en español especializado en la región. (BBC Mundo)

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